El cambio en la relación laboral: impredecible
I.- La preocupación sobre la sustitución de los trabajos por la IA. II.- La evidencia y la política ante la transformación del trabajo. III.- La transformación de la relación laboral. V.- La corresponsabilidad en la transición. VI.- La imprevisibilidad
I.- La preocupación sobre la sustitución de los trabajos por la IA
Sam Altman, ha moderado su pesimismo inicial sobre el impacto de la IA en el trabajo y ahora, sostiene que no habrá un apocalipsis laboral, pues hasta ahora, ha visto como en que muchos trabajos conservan una dimensión humana, difícil de automatizar.
Para Altman, nos encaminamos a un mercado laboral transformado por la IA, pero no necesariamente arrasado por ella. En tal sentido, recomienda esperar. 1
Por su parte, el Papa León XIV en su primera encíclica Magnifica Humanitas, reflexiona sobre el impacto de la IA en la relación laboral y allí resalta que el mercado laboral, es uno de los ámbitos en los que los riesgos de las nuevas tecnologías se manifiestan con mayor claridad2; además, reconoce que hay una transformación rápida de la estructura misma del trabajo, que resulta de la combinación de la automatización, la robótica y la IA, que se dice, traerá grandes mejoras para todos3.
Por su parte. Elon Musk, visualiza que en 10 a 20 años los trabajos no serán una necesidad, serán opciones, ello sin duda representa un cambio, una transformación en la naturaleza del trabajo, a tal punto, que afirma que dependeremos de la IA con una ganancia universal o renta universal.
En el en el Foro de Inversión EEUU-Arabia Saudita celebrado en Washington, aseguró que el trabajo será como practicar deporte o jugar a videojuegos o algo por el estilo.
Según Musk, para llegar a ello, es necesario el impulso de la IA y la robótica, defendiendo y poniendo como ejemplo que los avances en automatización han sido fundamentales para la eficiencia y la reducción de costes de sus empresas.
En el futuro, agrega Musk, "el dinero no va a ser un problema", pues la IA generaría lo necesario para nuestras vidas y suprimiría de alguna forma la necesidad del dinero.4 "Será una era de tanta abundancia que no hará falta trabajar. Todo será muy fácil"
Por su parte Bill Gates, ha presentado una tesis intermedia, si bien reconoce que habrá pérdidas de empleo, propone en tal sentido:
- Reservar puestos trabajos para la IA y otros para las personas.
- Un sistema fiscal, en el que se cobre impuesto al trabajo con la IA.
1.- Sobre crear una categoría de empleos "reservados para humanos" que no puedan ser sustituidos por máquinas, incluso cuando la tecnología sea capaz de desempeñar técnicamente esas mismas funciones.
Determinados trabajos deberían quedar protegidos de forma permanente cuando la presencia humana aporte un valor que la tecnología no pueda reproducir de manera equivalente. Entre ellos menciona especialmente los cuidados, mientras que en ámbitos como la educación y la sanidad defiende mantener a las personas «al frente» y utilizar la IA como una herramienta de apoyo.5
Gates calcula que hasta el 40 % de los empleos podrían encajar en algún tipo de categoría reservada a los seres humanos, aunque reconoce que determinar qué profesiones deberían incluirse y quién tendría autoridad para tomar esa decisión plantearía enormes dificultades
2.- En relación a cobrar impuestos por los tokens de IA y por los robots, del mismo modo que los pagan los empleados en sus nóminas. "Creo que deberíamos gravar los tokens de IA y a los robots. Ahora mismo, si eres un empleador y contratas a alguien, pagas impuestos sobre la nómina de sus ingresos. Pero si compras un robot, generalmente puedes deducirlo de inmediato como un gasto empresarial", escribe Gates.
Gates denuncia que, el sistema actual, está diseñado para empujar a las empresas a sustituir personas por máquinas por pagar menos impuestos.
Según Gates, el dinero recaudado en ese impuesto podría financiar la reconversión de los empleados que pierdan su trabajo para que puedan adquirir nuevas habilidades en ámbitos en los que sí será necesaria mano de obra humana. Es decir, serviría como balón de oxígeno para evitar que millones de personas caigan en la pobreza mientras reorientan sus carreras.
Gates admite las críticas de algunos economistas, pero cree que vale la pena algo de ineficiencia y pérdida de productividad a cambio de sostener determinados empleos, al menos durante un cierto periodo de transición.6
Para Gates vivimos una “transición a la nueva era de la IA” que se caracterizará por ser uno de los momentos más turbulentos de la historia de la humanidad y adivierte, por lo que puede observar, tiene la percepción que no nos estamos preparando para una transformación7, capaz de sustituir no solo trabajo físico, sino también buena parte de las tareas cognitivas que sostienen las economías avanzadas8.
En ese sentido, hace un llamado a los responsables políticos y económicos para que actúen ahora, antes de que el desempleo aumente drásticamente, las comunidades se vean afectadas y la confianza pública se haya erosionado.
Recuerda además, que ningún país puede resolver esto solo por lo que hace un llamamiento a que potencias como EEUU y China trabajen juntas en encontrar una solución global, del mismo modo que se llegó a un consenso (aunque sea de mínimos) en materia de armas nucleares, aviación y protección de la capa de ozono.
Sher Verick, asesor de la Organización Internacional del Trabajo (OIT)9, en una entrevista publicada en noviembre 2025, plantea que es necesario, dejar los titulares sensacionalistas, que centran la atención en la pérdida de empleos e ir más allá en esa transformación.
Para Verick, es necesario comprender el impacto de la IA no sólo afecta la cantidad de empleos, sino que también se extiende a su calidad y a la misma naturaleza del trabajo, en términos de salarios, condiciones laborales y derechos en general; además advierte que hay un problema aún más amplio y es el de la desigualdad que el cambio puede generar.
Hay que tener presente, afirma Verick, que una lección clave de los cambios tecnológicos que la humanidad ha experimentado, que si bien hay ganadores y perdedores, los mercados laborales se van ajustando a los cambios.
Para el asesor de la OIT, la IA no eliminará la mayoría de los empleos por completo; pero reconoce que hay cambios que se están produciendo, con impacto en salarios, pero ello está condicionado a la propia evolución de la demanda de la ocupación y las condiciones laborales, como consecuencia de la presencia de la IA en el entorno laboral.
Verick reconoce que ya se observa el uso de herramientas de gestión algorítmica, potenciadas por la IA, para la contratación, la asignación de tareas, la supervisión y la evaluación de los trabajadores. Si bien esto tiene el potencial de mejorar la productividad, plantea desafíos en cuanto a la autonomía de los trabajadores y la naturaleza de sus trabajos.
En ese contexto, afirma que es fundamental la transparencia en el uso de estas herramientas, acompañada de diálogo para garantizar que las nuevas tecnologías beneficien tanto a la empresa como a sus trabajadores.
II.- La evidencia y la política ante la transformación del trabajo
En el pasado el interés por profundizar en el cambio tecnológico y su alcance ocurrió con el internet y ahora ocurre con la inteligencia artificial, pero es importante tener presente que cada estudio presenta evidencias, hace predicciones, construye escenarios de una realidad que hasta ahora es impredecible.
Para la encíclica Magnifica Humanitas, una de las razones por las cuales se hace impredecible los efectos de la IA, como afirma uno de los analistas tecnológicos más respetados, Benedict Evans10, está en el hecho inédito que representa el liderazgo del sector privado en el propio desarrollo e implementación de la IA, pues ello complica la capacidad de discernir, gobernar y orientarla hacia el bien común.
Además, las nuevas tecnologías, entre ellas la IA, advierte la encíclica, abren nuevos horizontes en direcciones que, aunque intuibles, aún no son posibles de prever por completo; por lo tanto resulta muy difícil, en consecuencia, evaluar su impacto y sus efectos a largo plazo sobre la dignidad de las personas y el bien común.
En un contexto en el cual, nos encaminamos hacia una situación sin precedentes, en el que la tecnología puede aumentar los niveles de desempleo, es importante preguntarnos: ¿Qué tan preparados estamos para enfrentar el desafío de la IA y cómo se preparan los gobiernos para enfrentarlo?
Por cierto, la encíclica Magnifica Humanitas, destaca que el papel de la política en esta transformación tecnológica, está en orientar dinámicas económico-tecnológicas hacia el bien común, promoviendo el trabajo digno, la inclusión social y una distribución equitativa de los beneficios de la innovación11.
2.1 Estudios e investigaciones
Tres estudios permiten acercarnos a la transformación tecnológica desde distintas perspectivas:
2.1.1.- El Barómetro Global de la IA en el empleo 2026, elaborado por PwC, en cuyo contenido presenta evidencias que demuestran que la inteligencia artificial puede aumentar el valor de las personas, incluso en los puestos de trabajo con mayor potencial de ser automatizados.
El estudio de PwC, según se puede conocer en la misma publicación, ha analizado cerca de mil millones de ofertas de empleo, en los seis continentes para identificar el impacto global de la IA en la productividad, el empleo, las competencias y los salarios12.
Entre los hallazgos de ese Baremo se destacan:
- Mayor productividad. El 20 % de las empresas más expuestas alcanza, de media, un crecimiento de la productividad del 163 %.
- Mayor empleo y mejor salario. El crecimiento de las plantillas en las compañías más expuestas supera al de las menos expuestas. Además, los salarios crecen con mayor rapidez en estas empresas, lo que indica que los beneficios se trasladan también a los profesionales.
- Profesionalización del empleado. La IA profesionaliza determinados puestos al exigir un mayor nivel de especialización y conocimiento experto, mientras que democratiza otros, al facilitar su desempeño por perfiles no especializados. Los empleos profesionalizados muestran un mayor dinamismo: crecen el doble de rápido que los democratizados y registran un incremento salarial un 42 % superior. Los datos, afirma el Barómetro, apuntan a un futuro especialmente favorable para estos perfiles, que aumentan su valor en un entorno impulsado por la IA.
- Mejora las habilidades. Las habilidades que requieren los puestos con mayor exposición a la IA evolucionan a un ritmo más del doble que en aquellos menos expuestos, lo que amplía en un 75 % la brecha detectada en el Baremo del año 2025.
- La estructura tradicional de carrera se comprime. Los puestos junior con mayor exposición a la IA tienen siete veces más probabilidades de exigir competencias propias de perfiles senior, como el liderazgo o el pensamiento estratégico.
Estos resultados, nos dice que la IA pueda automatizar tareas y su impacto está alterando simultáneamente otros aspectos de la relación laboral, por ejemplo los salarios y competencias.
2.1.2- Informe IBM. Un articulo publicado en el 2023, firmado por Sabrina Ortíz, en ZDNET, hace referencia a un informe publicado por IBM13, que recoge datos de otros estudios anteriores, que registran la percepción de 3.000 ejecutivos de nivel C en 28 países y otra a 21.000 trabajadores en 22 naciones, y su contenido, resulta interesante por dos razones:
Primero, porque coincide en evidenciar que la IA sin duda provocará cambios en la fuerza laboral y las empresas, pero no necesariamente para peor.14
En este sentido, resulta oportuno citar a Marilin Gonzalo, en un reportaje publicado en Newtral en el 2024, afirma que le preguntaron al FMI, si el impacto de la IA podría calificarse como una nueva revolución industrial, a lo que el organismo internacional respondió afirmativamente.
“El alcance del 40% de la IA en el empleo mundial lo hace comparable a una nueva revolución industrial. Pero en esta, desaparece la idea de que la tecnología golpea principalmente a empleos poco cualificados”15.
Segundo, porque entonces hizo un planteamiento que hay que tener muy en cuenta en esta transición hacia el nuevo modelo de relación de trabajo y es la advertencia que hace el mencionado informe, al plantear que la IA no reemplazará a las personas, pero las personas que usan la IA reemplazarán a las personas que no lo hacen.
Entonces, los ejecutivos encuestados estimaron que el 40% de su fuerza laboral tendría que volver a capacitarse en un lapso de tres años debido a la implementación de IA, totalizando nada menos que 1.400 millones de los 3.400 millones de personas que componen la fuerza laboral mundial, según las estadísticas del Banco Mundial.
En esta nueva revolución tecnológica, IBM identifica que las economías avanzadas y los trabajadores cualificados tienen un mayor riesgo pero también están mejor preparados para aprovechar las ventajas de la IA, según el estudio del FMI
Este punto advierte sobre esa nueva desigualdad a la que hace referencia la encíclica Magnifica Humanitas, así como también, el asesor de la OIT previamente citado, quien además, ha señalado que el impacto de la digitalización y de la IA en las economías en desarrollo es menor que en las economías avanzadas, principalmente debido a la brecha digital y las diferencias en la estructura de las economías.
Si bien los posibles efectos negativos en el empleo son menores (pero no nulos), también sabemos, como lo demuestra el departamento reserach de OIT, que la brecha digital impide que los países en desarrollo aprovechen los beneficios de las nuevas tecnologías, como la IA.
2.1.3.- Informe del Foro Económico Mundial. El informe de este Foro sobre el futuro del empleo estima que hasta 2030 podrían crearse 170 millones de puestos de trabajo y desaparecer 92 millones como consecuencia de distintos procesos de transformación económica y tecnológica, lo que supondría un saldo positivo de 78 millones de empleos. El dato, no obstante, oculta una profunda reorganización de las tareas y de las competencias requeridas: cerca del 40 % de las habilidades necesarias en los puestos de trabajo podrían cambiar durante este periodo. 16
2,2.- Gobiernos
Según información publicada en medios de comunicación, gobiernos como el de USA y UK, han dedicado en sus agendas de debate la preocupación por identificar el impacto de los efectos de la IA en la relación laboral, específicamente en la cantidad de empleos que se podrían perder, pues obviamente es un tema que incidirá directamente en el nivel de desempleo.
Por ejemplo, los representantes británicos no ven la llegada de la IA como un elemento liberador que hace del trabajo algo opcional, sino como un problema que dejará temporalmente sin empleo a millones de trabajadores que necesitarán ayuda17.
Ruben Andrés, de Xataka, citando a Bloomberg, afirma que Morgan Stanley declaró que en Reio Unido en los últimos 12 meses, hubo una pérdida neta de empleos del 8% por la IA, la más alta entre grandes economías, ello despertó, obviamente, como lo destaca la nota, preocupación del ejecutivo británico empiece a valorar fórmulas que amortigüen ese impacto.
Así mismo, Andrés, hace referencia al informe del Comité de Salud, Educación, Trabajo y Pensiones del Senado de Estados Unidos —presidido por Bernard Sanders, de fecha 6 de octubre 202518 en el cual, se proyectó que en la próxima década la IA podría destruir unos 100 millones de empleos, y entre los trabajadores que podrían ser más afectados están los del sector comida rápida, asistentes docentes, conductores y personal de enfermería entre los sectores más vulnerables.
Según el mencionado informe modelos basados en ChatGPT estiman que 97 millones de empleos podrían desaparecer en los próximos diez años y citando a Dario Amodei, de Antrophic, el informe destaca que la inteligencia artificial podría eliminar la mitad de los empleos de oficina de entrada, lo que elevaría la tasa de desempleo al 10% y 20% en un plazo de uno a cinco años. Un análisis de OpenAI recogido en el mismo documento, señala que el 46% de los empleos podrían experimentar la automatización de más de la mitad de sus tareas.
El informe del Comité del Senado también recoge la estimación de McKinsey, que calcula que la inteligencia artificial puede automatizar entre el 60% y el 70% del tiempo laboral actual. Esta rapidez en la transición tecnológica ha intensificado el debate sobre la seguridad laboral y la capacidad de adaptación de la fuerza de trabajo.
Mientras la inteligencia artificial redefine el mundo laboral, persiste la preocupación de que, sin una intervención decidida, la brecha económica y social se amplíe aún más, dejando a millones de trabajadores en una situación de creciente vulnerabilidad. 19
III.- La transformación de la relación laboral
El Papa León XIV, nos recuerda que cuando cambian los lenguajes y herramientas, los gestos cotidianos y las relaciones sociales se ven sometidos a transformaciones concretas, que en ocasiones son dramáticas y en una transición, obligada por esos cambios, es necesario detenernos para entenderlas y así medir su impacto.20
La encíclica destaca que el trabajo sigue siendo una dimensión fundamental de la experiencia humana y nos invita a defender el trabajo como un bien fundamental para la persona, una necesidad que es inherente a la condición humana, por ser camino habitual hacia la madurez, el desarrollo y la realización personal, por ser el principio de la actividad económica, en consecuencia un instrumento capaz de expresar y acrecentar la dignidad de nuestra vida.
Además, nos presenta el trabajo como una clave esencial para comprender la cuestión social en su totalidad, porque a través del trabajo la persona desarrolla muchas dimensiones de su propia existencia.
A través del trabajo, nos recuerda la encíclica, el ser humano, pone en juego su libertad, su creatividad y su capacidad de cooperar, contribuyendo a la elevación cultural y moral de la sociedad; además, agrega, que el trabajo no es sólo un medio de subsistencia, sino también un espacio de expresión, de relaciones y de contribución a la comunidad.
Para el Papa León XIV, cuando una sociedad garantiza trabajo sólo a una pequeña parte de la población expone a muchos a una situación de inactividad forzada, de ausencia de responsabilidades, de falta de compromiso y de estímulos cotidianos, con consecuencias de empobrecimiento humano y cultural en contraste con el elevado nivel de desarrollo técnico.
Para la Iglesia, la protección de los trabajadores, la necesidad de combatir toda forma de explotación ha sido una preocupación que encuentra en la encíclica Rerum novarum, una referencia que representa un hito en la reflexión de la Iglesia en esta materia.
Desde la Rerum novarum, la dignidad del trabajo y del trabajador, han estado en el debate de la Iglesia, allí se afirma el derecho a un salario justo para uno mismo y para la propia familia, se reconoce en las personas un valor esencial que prevalece sobre el capital y el beneficio, se defiende la propiedad privada junto con su indispensable función social, se aprecia las asociaciones de trabajadores y propone formas de colaboración entre los diversos componentes de la sociedad como alternativa a la lógica de la “lucha de clases”
Aunque muchas de las condiciones históricas descritas han cambiado desde aquella encíclica, la encíclica destaca que hay dos que permanecen vigente, ellos son:
La primacía del trabajo humano sobre cualquier lógica puramente productiva o financiera, con la consiguiente atención a las personas y a las familias más expuestas a la explotación.
El vínculo indisoluble entre el anuncio evangélico y la búsqueda de un orden social más justo.
Para el Papa, en el marco de esta transición, es necesario gestionar la transformación de forma proactiva, no basta con reaccionar cuando desaparecen los puestos de trabajo, en tal sentido, sugiere para ello algunas medidas, que es en donde, creo, debe centrarse nuestro análisis y debate, ellos son:
- Establecer criterios sociales para la innovación: toda introducción de automatización y de IA debería ir acompañada de medidas verificables de protección del empleo, de recualificación y de participación de los trabajadores, para que la tecnología se oriente a liberar tiempo y capacidades humanas, no a generar exclusión.
- Las políticas activas deberían hagan accesibles a todos la formación continua y las transiciones profesionales, sin descargar sobre los individuos todo el coste de la adaptación a las transformaciones.
- La responsabilidad empresarial debe incluir la calidad y la dignidad del trabajo entre los indicadores de éxito.
Cuando se dan estas condiciones, afirma el Papa, la innovación puede convertirse en aliada de un trabajo más seguro, más creativo y más digno; cuando faltan, tiende a transformarse en una aceleración de la injusticia.
IV.- Efectos de la transformación
“Mientras la IA promete impulsar la productividad haciéndose cargo de tareas ordinarias, a menudo los trabajadores se ven obligados a adaptarse a la velocidad y a las exigencias de las máquinas, en lugar de que estas últimas estén diseñadas para ayudar a quienes trabajan”21 esa realidad, advierte la encíclica, no hace que los nuevos modos de trabajar sean necesariamente mejores.
Según Magnifica Humanitas, las mismas tecnologías que facilitan la comunicación y el acceso a los recursos pueden sustentar modelos que explotan a los más vulnerables, alimentan nuevas esclavitudes y transforman el conflicto en oportunidad de lucro.22
Además, agrega que contrariamente a los beneficios anunciados sobre la IA, los enfoques actuales de la tecnología pueden paradójicamente desespecializar a los trabajadores, someterlos a una vigilancia automatizada y relegarlos a tareas rígidas y repetitivas.
La necesidad de seguir el ritmo de la tecnología puede erosionar el sentido de la propia capacidad de obrar de los trabajadores y ahogar las capacidades innovadoras que están llamados a aportar en su trabajo.
Precisamente para evitar esta deriva, es necesario diseñar sistemas centrados en la persona y no sólo en el rendimiento.
Sin duda uno de los efectos, que es calificado por San Juan Pablo II como un “mal grave”, sobre todo cuando ocurre en proporciones masivas, es el desempleo, pues puede convertirse en calamidad social y ello pone de relieve la responsabilidad del Estado en la materia23 .
Para el Papa León XIV, en esta “cuarta revolución industrial”, coincidiendo con Newtral en usar ese término, la preocupación por el desempleo se agudiza, ya que la innovación suele acogerse únicamente con el fin de reducir costes y aumentar los beneficios, reconoce que tal vez en algunos sectores una medida de reducción es realista, pero en otro no, pero más allá de esa valoración, sus efectos afectan profundamente a las familias, a los jóvenes y a las economías locales, transformándose la realidad en nuevas formas de precarización y desigualdades.
Para el Papa vivimos una transición que es desigual, fragmentaria y, a veces, conflictiva, ello porque no hay un modelo único de cambio, ni una solución global.
Es desigual porque la difusión de la IA y de los sistemas computacionales producen efectos distintos en cada lugar. Las sociedades ricas se automatizan rápidamente y de forma caótica, reduciendo la necesidad de mano de obra y generando zonas de desempleo y fricciones institucionales. En cambio, vastas regiones del mundo permanecen atrapadas en economías híbridas, donde el trabajo humano mal remunerado y las tecnologías parciales conviven sin llegar a transformarse realmente.
Además, afirma que sin perseguir una armonía abstracta, el desafío que tenemos es el construir formas concretas de convivencia humana en la transformación; agrega además, que es deseable, que la tecnología libere al hombre de trabajos especialmente pesados, repetitivos o peligrosos y que ofrezca un apoyo inteligente a la actividad humana, pero la norma general debe seguir siendo la protección de los puestos de trabajo y del papel insustituible de la persona.
En esa transformación, hace especial mención a los jóvenes, pues advierte, que para ese sector, la precariedad laboral, uno de los posibles efectos de la IA, es especialmente grave, no sólo porque es una fuente de ingresos, sino porque es un ámbito decisivo en el que se forma la identidad, se tejen amistades y relaciones, se aprenden responsabilidades concretas y se discierne sobre la propia vocación.
V.- La corresponsabilidad en la transición
La transformación del trabajo, como consecuencia del impacto de la IA, como ocurre también en otras áreas, desde la Doctrina social de la Iglesia, exige una responsabilidad compartida.
Los estados y las instituciones supranacionales están llamados, dice la encíclica, a garantizar reglas justas y mecanismos de protección eficaces para que las comunidades locales, los cuerpos intermedios, las escuelas y las universidades, así como las realidades eclesiales y asociativas puedan tener voz y contribuir al discernimiento de las decisiones que inciden en la vida de las personas: trabajo, acceso a los servicios, gestión de los datos y ambientes digitales.
En las decisiones que se refieren a los flujos económicos, las plataformas digitales, la gestión de los datos y los algoritmos, no se puede dejar que pocos actores por sí solos orienten los procesos, sino que es necesario construir formas de cooperación que respeten los diversos niveles de la comunidad mundial y los hagan corresponsables del bien común.
Hay una transición que genera procesos que requieren ser gestionados con visión de futuro por:
- Instituciones capaces de regular sin asfixiar y de proteger sin suplantar.
- Empresas que reconozcan en el trabajo y en la dignidad un criterio de éxito.
- Organismos intermedios y comunidades educativas que reconstruyan la confianza y los vínculos.
- Ciudadanos que cultiven la responsabilidad, la sobriedad, el discernimiento y el sentido de la verdad.
Sólo así, destaca la encíclica, la innovación podrá convertirse realmente en desarrollo humano integral y no en factor de exclusión y dominio; y sólo así la promesa del progreso podrá ser reconocida como verdadera, porque estará medida en función de la dignidad inviolable de cada hombre y cada mujer.
Pero para esa responsabilidad compartida, la encíclica reconoce que actores, como los sindicatos, necesitan ser replanteados, pues su forma tradicional, que surgieron en el contexto de la Rerum novarum, ya no son suficientes para responder a los desafíos que impone esa transformación o transición provocadas por la IA, pues, advierte la encíclica que la nueva organización de los mercados y la competitividad que rara vez se preocupa por la sostenibilidad social.
Es necesario elaborar con celeridad normas y medidas de protección adecuadas y consensuadas, también a nivel internacional, que respondan a nuevas formas de trabajo y a los nuevos trabajadores, para representarlos y defenderlos en un contexto en el que, sin decisiones valientes, surgen más pobreza y más desigualdades, con una multitud de excluidos rodeados de máquinas y sistemas automatizados que han ocupado su lugar.
Sobre las empresas, la encíclica reconoce que la iniciativa empresarial puede ser una verdadera vocación, capaz de generar riqueza y mejorar la vida de todos, siempre que reconozca la creación de empleo digno y de valor como parte esencial de su servicio a la sociedad, y no como una variable dependiente únicamente del beneficio.
En ese sentido, el Papa León XIV recuerda que el objetivo de obtener mayores beneficios no puede justificar decisiones que sacrifiquen sistemáticamente el empleo, porque la persona humana es un fin y no un medio, y el orden económico debe permanecer subordinado a su dignidad y al bien común.
El Papa León XIV hace un llamado a la responsabilidad pública y destaca que el Estado tiene el deber de apoyar la actividad de las empresas creando condiciones favorables para el empleo, fomentando el trabajo donde escasea y defendiéndolo en tiempos de crisis, ya que este es un bien primario para las familias y para la sociedad.
Especialmente en una época de profundos cambios tecnológicos, afirma el Papa, se necesita una creatividad política “a favor del empleo” que sitúe en el centro a la familia y a las nuevas generaciones, si no queremos que los avances económicos se traduzcan en nuevas formas de inseguridad y exclusión.
Dado que muchas decisiones económicas traspasan las fronteras de los estados, también es necesaria una cooperación internacional capaz de definir estrategias comunes, sobre todo en favor de los países y los grupos más vulnerables, para promover el desarrollo y superar el asistencialismo.
Por último, la transformación o transición, requiere una serie de medidas que garanticen la estabilidad, de manera que se pueda orientar políticas para sostener a familias y jóvenes, resulta oportuno recordarlas:
- Políticas laborales que favorezcan la continuidad y la calidad del empleo, combatiendo la precariedad como condición normal de vida y promoviendo itinerarios realistas de acceso y desarrollo profesional.
- Medidas que garanticen ritmos humanos: sin un equilibrio entre trabajo, servicios y descanso, la familia se debilita y a los jóvenes les cuesta madurar el sentido de responsabilidad.
- Invertir en formación y capacitación profesional accesibles, para que la movilidad profesional que exige la economía digital no se convierta en una selección cruel entre quienes pueden actualizarse y quienes no.
- Apoyar los vínculos sociales: redes y comunidades educativas que acompañen las elecciones de vida e impidan que la incertidumbre genere soledad y dependencias.
Concluye el Papa afirmando que estas medidas, contribuyen a que la transformación tecnológica puede ser atravesada sin romper aquello que hace generativa una sociedad: la capacidad de construir el futuro.
VI.- La imprevisibilidad
Es imposible predecir los efectos de la IA en el trabajo, en tal sentido, Benedict Evan24, recuerda que en el pasado con otros cambios tecnológicos, algunas de las industrias que deberían haber sufrido más terminaron siendo mucho más grandes, y algunas de las que sí sufrieron deberían haber sido inmunes y algo similar debe ocurrir con la IA.
Expone 3 casos como ejemplo, uno en el ámbito de la contabilidad, su automatización ha contribuido a especializar a los contadores y ha aumentado el número de profesionales, quienes siguen haciendo el mismo trabajo, pero con el apoyo de la tecnología.
El otro caso, son los periódicos, internet no cambió el significado de lo que supone ser un buen periodista, pero liquidó el negocio de los anuncios clasificados, por lo tanto hay casos en los que el trabajo no se ven tan afectado pero es el modelo de negocio que se desmorona.
El último caso es el de los taxistas, destacando que a comienzos de los 2000, cuando la industria móvil discutía sin parar sobre datos de geolocalización, nadie imaginó que aquello pudiera afectar a los taxistas. Como mucho, se pensaba en despachos más eficientes, no en que el negocio entero cambiaría de raíz (ni en que dejaría sin valor licencias que llegaron a costar un millón de dólares). Si en 1995 alguien hubiera elaborado un mapa de "exposición a internet" por profesión, es raro que los taxistas hubieran aparecido en la lista.
Evan concluye afirmando que la imposibilidad de prever los cambios que ocurrieron en lo contable, el periódico y del taxi, es una evidencia de lo imposible que es predecir el futuro de la IA, por lo tanto frente a lo impredecible es muy difícil pensar en los efectos a futuro.
El cambio que experimentamos es muy complejo, pues no se limita a la cantidad de trabajos que se perderán o que serán sustituidos, va más allá, es más profundo, impacta su naturaleza, y en consecuencia, como lo señaló Sher Verik, de la OIT25, supone valorar el cambio en la calidad y la naturaleza del trabajo, en términos de salarios, condiciones laborales y derechos en general, sin perder de vista el problema de la desigualdad.
Desde el contenido de la encíclica, se puede afirmar que el Papa León XIV, nos invita a enfrentar el desafío tecnológico que nos presenta la IA, pues como nos recuerda, como parte de una generación, tenemos como herencia contribuir a dar forma a nuestro tiempo; para ello nos hace un llamado para actuar de la siguiente manera:
1.- Abordando con lucidez las redes de producción digital, las condiciones de trabajo ocultas detrás de nuestros dispositivos, los mecanismos que se aprovechan de la manipulación y la guerra y, al mismo tiempo, a buscar vías concretas para hacer crecer la equidad, la participación y el cuidado de la creación.
Es necesario, agrega el Papa, que en cada decisión técnica o económica sobre la IA, podamos encontrar una oportunidad para verificar si esos avances abren espacios de justicia y participación o concentran la riqueza y el poder en manos de unos pocos; en ese contexto, es importante que en esas decisiones, el acceso al trabajo para todos, sea un objetivo prioritario de las políticas públicas y de los procesos económicos, y criterio de juicio para evaluar la calidad humana de un modelo de desarrollo.
2.- Evitando el equívoco de equiparar la IA a la inteligencia humana; en ese sentido, nos recuerda la encíclica que la IA, sólo puede imitar lenguaje, comportamientos, valoraciones, ciertas funciones de la inteligencia humana, no tienen conciencia moral e incluso pueden aprender de modo diferente a la persona humana.
Es deseable que la tecnología, plantea la encíclica, libere al hombre de trabajos especialmente pesados, repetitivos o peligrosos y que ofrezca un apoyo inteligente a la actividad humana, pero la norma general debe seguir siendo la protección de los puestos de trabajo y del papel insustituible de la persona.
Hay que tener presente, como nos dice el Papa León XIV, que el uso de la IA nunca es un hecho puramente técnico y en consecuencia, explica, cuando entra en procesos que inciden en la vida de las personas, afecta a sus derechos, oportunidades, reputación y libertad, y las decisiones delicadas que repercuten en el trabajo, el acceso a créditos y a otros servicios, y la reputación de las personas, corren el riesgo de ser confiadas completamente a sistemas automatizados que no conocen «la compasión, la misericordia, el perdón y, sobre todo, la apertura a la esperanza de cambio en el individuo».
3.- Proteger la dignidad del trabajo a la luz de la Doctrina social de la Iglesia, que debe acompañarse con la tarea de redescubrir la verdad y salvaguardar la libertad frente a toda dependencia y mercantilización en este proceso de transformación digital.
Hay un cambio y está en marcha, unos trabajos se verán afectados y algunos trabajadores, según el perfil, tendrán mejor oportunidad para ocuparse que otros, según el área y el conocimiento en el manejo de la IA; en un contexto complejo, pues como el Papa León XIV reconoce, que hay un desequilibrio entre la velocidad del desarrollo tecnologico y el ritmo al que maduran la conciencia.
Esa realidad exige prudencia, controles rigurosos, y en ocasiones, a una ralentización en la adopción de la IA; pero esa demanda, en la que todos debemos unir nuestras voces, aclara el Papa, no puede interpretarse como una posición de estar en contra del progreso, menos aún a oponerse a la IA; es por el contrario, una exigencia clara para evitar que el cambio será gobernado sólo por lógicas tecnocráticas y presentado como necesario e imprescindible, terminando por imponer reglas dictadas por quienes poseen datos, infraestructuras y capacidad de cálculo.
En ese sentido, es importante, tener presente, como lo advierte la encíclica, la IA no es moralmente neutra, en consecuencia, quien controla la IA impondrá su propia visión moral, que se convertirá en la infraestructura invisible de los sistemas. No serviría de nada una IA más moral, si esta moral es decidida por unos pocos.
En ese contexto plantear que el trabajo será algo opcional y la propuesta del ingreso universal gracias a la IA, responde a un modelo de control y dependencia de la IA sobre las personas y la sustitución definitiva del trabajo como como instrumento necesario y vital para el sustento, lo que supone la destrucción de su naturaleza.
Por último, para vivir con responsabilidad en la era de la IA, el Papa León XIV, nos hace un llamado a lo largo de la Encíclica y desde la primera linea del texto, a comprender que la magnifica humanidad que Dios ha creado, se enfrenta ante una decisión decisiva, ante la cual no podemos ser simples espectadores, porque estamos llamados a contribuir a dar forma a nuestro tiempo.
Como sociedad, tenemos un desafío que no es decidir entre un “si” o un “no” a la tecnología, sino entre construir una torre de Babel o reconstruir Jerusalén, es decir, nos aclara el Papa León XIV, “entre un poder que pretende dominar el cielo y un pueblo que, en presencia de Dios, se pone a trabajar unido para levantar de nuevo las murallas de la convivencia fraterna.”26
¿Hacia dónde vamos? ¿Hacia qué meta deseamos orientarnos? ¿Qué dirección elegir como comunidad humana y como pueblos?, son preguntas que nos hace la encíclica y que no pueden ser respondidas con simplemente reconocer que vamos hacia un cambio en las relaciones laborales; por ello, el llamado que nos hace el Papa a través de la encíclica es a detenernos para reflexionar sobre esta transición tecnológica que está en marcha y que está transformando la dinámica social, política y económica.
Carlos Romero Mendoza
@carome31
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Referencias digitales:
1BADILLO, R. Sam Altman, CEO de OpenAI, sobre el impacto de la IA en el trabajo: "No creo que vayamos a tener un apocalipsis laboral". En: El confidencial. 31 de mayo 2026. Online en: https://www.elconfidencial.com/tecnologia/2026-05-31/sam-altman-apocalipsis-laboral-1qrt_4363046/
2Carta Encíclica Magnifica Humanitas del Santo Padre León XIV. Sobre la custodia de la persona humana en el tiempo de la inteligencia artificial Párrafo 157. 2025. Online en: https://www.vatican.va/content/leo-xiv/es/encyclicals/documents/20260515-magnifica-humanitas.html
3Idem. Párrafo 150
4TERAN HAUGHEY, Miguel. Elon Musk afirma que, en 10 a 20 años, el trabajo será opcional y el dinero dejará de ser relevante gracias a la IA y la robótica. En: El Economista. 8 de julio 2026. Online en:https://www.eleconomista.es/tecnologia/noticias/13996982/07/26/elon-musk-afirma-que-en-10-a-20-anos-el-trabajo-sera-opcional-y-el-dinero-dejara-de-ser-relevante-gracias-a-la-ia-y-la-robotica.html
5Informalia. El Economista. Bill Gates propone reservar algunos empleos para los humanos ante el avance de la inteligencia artificial. 26 de agost0 2026. Online en: https://www.eleconomista.es/informalia/famosos/noticias/14010405/08/26/bill-gates-propone-reservar-algunos-empleos-para-los-humanos-ante-el-avance-de-la-inteligencia-artificial.html
6ANDRÉS, Ruben. Bill Gates: "Creo que deberíamos poner impuestos a la IA, si contratas a alguien ahora mismo pagas impuestos sobre su nómina". En: Xataka. 28 de agosto 2026. Online en:https://www.xataka.com/robotica-e-ia/bill-gates-exige-que-ia-pague-impuestos-para-blindar-empleos-creo-que-deberiamos-gravar-tokens-ia-a-robots
7 Idem
8RUIZ, Fabiana. Bill Gates cambia de discurso: la IA dejará muchos menos empleos. 26 de agosto 2026. En: Negocios. Online en: https://www.negocios.com/articulo/tecnologia/bill-gates-cambia-discurso-ia-dejara-muchos-menos-empleos/20260826103055492705.html
9VERIK, Sher. Repensando el impacto de la IA en el futuro del trabajo. Organización Internacional del Trabajo. 27 de noviembre 2025. Online en:https://www.ilo.org/es/resource/articulo/repensando-el-impacto-de-la-ia-en-el-futuro-del-trabajo
10FERNANDEZ ESTEBAN, Cristina. Benedict Evans, sobre el impacto de la IA en el empleo: "No se puede predecir". En: Business Insider. 26 de agosto 2026. Online en: https://www.businessinsider.es/liderazgo/benedict-evans-impacto-ia-empleo-no-puede-predecir_7027636_0.html
11Ver nota 2. Párrafo 163
12PwC. Barómetro global del impacto de la IA en el empleo 2026 de PwC. Dos vías para el empleo en la era de la Inteligencia Artificial. Recuperado el 3 de septiembre 2026. Online en: https://www.pwc.es/es/consultoria/inteligencia-artificial/ai-jobs-barometer-2026.html
13GONZALO, Marilin. El impacto de la IA en el empleo, según expertos e investigadores: quiénes ganan y pierden con esta nueva “revolución industrial”. 24 de enero 2024. Online en:https://www.newtral.es/ia-empleo-estudios-riesgo-trabajo/20240124/#google_vignette
14 Ortiz Sabrina. 40% of workers will have to reskill in the next three years due to AI, says IBM study. 18 de agosto 2023. Online en:https://www.zdnet.com/article/40-of-workers-will-have-to-reskill-in-the-next-three-years-due-to-ai-says-ibm-study/
15Ver nota 13.
16Ver nota 5.
17ANDRES, Ruben. Si la IA nos va a dejar sin trabajo, en Reino Unido ya están discutiendo en serio la solución: una renta básica universal. 3 de febrero 2026. Online en:https://www.xataka.com/robotica-e-ia/elon-musk-sam-altman-auguraban-que-ia-obligara-a-establecer-renta-basica-universal-reino-unido-esta-considerando
18SANDERS, Bernard. Senate. Health, Education, Labor and Pensions Committee. Pp 25. 10 de junio 2025. Online en:_ https://www.sanders.senate.gov/wp-content/uploads/10.6.2025-The-Big-Tech-Oligarchs-War-Against-Workers.pdf
19MORALES, Opy. La automatización amenazaría 100 millones de empleos en Estados Unidos. 13 de octubre 2025. En: Infobae. Online en: https://www.infobae.com/estados-unidos/2025/10/13/la-automatizacion-amenazaria-100-millones-de-empleos-en-estados-unidos/
20Ver nota 2. Párrafo 131.
21Ver nota 2 párrafo 150
22Ver nota 2. Párrafo 240.
23Ver nota 2. Párrafo 151
24 Ver nota 10
25Ver nota 9
26Ver nota 2 Párrafo 9.
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