Una noticia, una invitación: Magnifica Humanitas

I.- ¿Por qué una encíclica es noticia?.  II.- El valor de las encíclicas: el diálogo con su tiempo. III.- La Iglesia y las innovaciones tecnológicas.  IIV.- La Doctrina Social de la Iglesia, un marco para entender y dialogar sobre la IA.  V. - Tecnología, diálogo y poder. VI.-  Babel o Jerusalén:  ¿Qué humanidad queremos construir?.


I.- ¿Por qué una encíclica es noticia?

La encíclica es noticia, no sólo porque es la primera encíclica del Papa León XIV, que se presenta con el titulo: Magnifica Humanitas, sobre la custodia de la persona humana, en tiempos de la inteligencia artificial (1), sino porque nos invita a un diálogo con todos que nos permita identificar nuevos caminos para el bien común y la promoción de una vida digna en estos tiempos marcados por la influencia de las innovaciones tecnológicas.

Al pasar los años y las décadas, las encíclicas o cartas papales, como también se les conoce, han ido ganando más fuerza y como lo reconoce el Grupo de Comunicación Loyola (2), se han convertido en una herramienta poderosa para hablar con el mundo moderno.

A través de ellas, agrega el Grupo de Comunicación Loyola, los distintos Papas han intentado dialogar con el mundo desde una perspectiva de la fe, sin ignorar lo que sucede fuera de la Iglesia, tal y como lo permite validar el contenido de la reciente encíclica Magnifica Humanitas.

Son más de 297 encíclicas a lo largo de la historia de la Iglesia, algunos estudios ubican la primera de ellas en el año 1740, titulada Urbi Primun, presentada por Papa Benedicto XIV, quien lideró la Iglesia entre 1740 y 1758. (3)

Ha sido el Papa León XIII, quien gobernó a la Iglesia entre 1878 a 1903, quien más encíclicas ha publicado, un total de 84; seguido por Juan Pablo II con 14 encíclicas. Es oportuno recordar, por ser los más recientes,  que el Papa Francisco llegó a publicar 4 y en el caso del Papa Benedicto XIV fueron 3 las encíclicas que publicó.

El Grupo de Comunicación Loyola, nos presentan las cartas papales como:
  1. Mensajes que buscan llegar a obispos y fieles católicos, pero también a todos aquellos que estén dispuestos a escuchar, sin importar sus creencias. 
  2. Sus contenidos orientan la reflexión, promueven la enseñanza regular del Papa sobre la fe y la moral.
  3. Son un importante esfuerzo en conectar la Iglesia y su misión pastoral con los problemas cotidianos.
Ante quienes cuestionan que la Iglesia deba desperdiciar energías en cuestiones mundanas, el Papa León XIV, nos recuerda la encíclica,  que el Papa León XIII, con realismo y sabiduría, afirmaba que el evangelio no podía olvidar la vida concreta de los pueblos.

En ese sentido, la encíclica afirma que la iglesia no puede considerarse ajena a las dinámicas que configuran el rostro de la sociedad; por el contrario, participa con compromiso en los caminos a través de los cuales la sociedad misma crece y se organiza, y ofrece su contribución al logro de una convivencia más justa y fraterna (4).

Y cuando la dignidad de los hermanos se ve desfigurada, cuando la política no responde a los dramas de la humanidad, cuando la economía se vuelve contra la persona o la ciencia traspasa los límites de su método, la Iglesia, afirma el Papa León XIV, junto con las demás confesiones cristianas y los creyentes de otras religiones, debe hacer oír su voz no para dominar, sino para servir a la comunión. (5)

La Doctrina Social de la Iglesia se presenta en la Encíclica Magnifica Humanitas, como el marco referencial para ese diálogo con todos, para abordar la realidad de los pueblos y a través de sus principios, permite pensar en criterios para discernir y juzgar, y orientaciones concretas para actuar.

La encíclica también es noticia, porque por primera vez un papa quien presenta el texto en un evento en el que participaron académicos y diplomáticos, pero el mismo evento de presentación estuvo bajo la mirada de los medios, porque uno de los ponentes fue Christopher Olah, quien según El País (6) es ateo y cofundador de la empresa tecnológica de inteligencia artificial, IA , Anthropic, que en ese momento estaba enfrentada al Presidente de USA Donald Trump, por el uso de su tecnológica por el Pentágono.

Para Olah, en el debate sobre la IA son necesaria las voces morales que los incentivos no puedan doblegar.

Para el titular publicado en el País de España, la encíclica es una llamada de alarma contra el tecnofascismo, advirtiendo que `Quien controla la IA impondrá su visión moral`”(7); por su parte el ABC de España no hace ninguna referencia al contenido en su titular, sólo se limita a invitar a su lectura de forma “al completo”. (8)

La Razón de España, por su parte registra 2 titulares que presentan la encíclica desde dos distintas dimensiones, la primera nos dice que es una encíclica que aboga por establecer límites de edad para el acceso a móviles y redes sociales (9) y el segundo titular, destaca que para el Papa en su primera encíclica: No existe algoritmo que pueda hacer que la guerra sea moral. (10)

Por su parte, otro ejemplo, en este caso el USA Today en Estados Unidos, describe la Encíclica como un documento “profundo y profético, en el cual el Papa advierte sobre los efectos deshumanizantes de la Inteligencia Artificial (11) y para la BBC de Londres el Papa a través de la encíclica pide “desarmar a la inteligencia artificial” y advierte sus peligros. (12)

He citado algunos titulares que permiten validar los distintos enfoques que cada medio de comunicación le ha dado a la encíclica; en ese marco tan diverso, la encíclica nos invita a un diálogo más amplio, enmarcado en el  poder, la dignidad humana y el futuro de la sociedad. 


II.- El valor de las encíclicas: el diálogo con su tiempo

A lo largo de las décadas, cada encíclica ha abordado distintos temas y alguna de ellas, han marcado un antes y un después en la evolución de la reflexión social de la Iglesia.

Para la periodista Elisabetta Povoledo,  hay 5 enciclicas que deben ser valoradas como hitos entre las cartas papales y que para ella son: (13)
  1. Rerum Novarum
  2. Pacem in Terris.
  3. Humanae Vitae.
  4. Caritas in Veritate
  5. Laudato Si
2.1.- Rerum Novarum. 5 de mayo 1891. Papa León XIII

Para entender la importancia de esta Encíclica, oportuno es citar al especialista en Doctrina Social de la Iglesia y catedrático en la Universidad Nacional Autónoma de México e Investigador del Observatorio Socio Pastoral de migración de Mesoamérica, Gerardo Cruz González, quien nos invita a ver ese documento como un puente que se tendió entre mundos que parecían irreconciliables. (14)

A través de esa Encíclica, la Iglesia demostró que no le teme entrar en diálogo con el mundo y además, reconoció que parte de su misión es tender puentes allí donde se levantan muros de distancia.

Es en ese documento en donde encontramos la fuente de la Doctrina Social de la Iglesia.

Esos puentes que logran el encuentro entre dos polos de tensión, según el catedrático, fueron los siguientes:
  1. Iglesia y mundo obrero.
  2. Capital y trabajo.
  3. Estado y sociedad civil.
  4. Fe y política/economía.
  5. Tradición y modernidad.
A 135 años de la Rerum Novarum, Cruz González, destaca que como documento,  sigue siendo un faro que ilumina el camino hacia una civilización del amor, fundada en la justicia, la solidaridad y la dignidad de cada persona en la construcción del bien común y la paz; además, ahora es también un puente entre León XIII y León XIV.

2.2.- Pacem in Terris. 11 de abril 1963. Papa Juan XXIII

José Maria Margenat Peralta S.I (15), destaca que la encíclica se firmó poco antes de morir el papa Juan XXIII y su contenido ha desempeñado una importante influencia en el catolicismo contemporáneo.

Por su parte, Padre Manuel Loza Martínez (16) nos dice que el documento, se apoya en la razón y la ley natural, y desde allí esboza una lista de derechos y deberes que deben observar tanto los individuos como las autoridades públicas, los gobiernos nacionales y la comunidad mundial. La paz exige la observancia del orden querido por Dios.

La encíclica, agrega Loza Martínez, habla de las relaciones entre los poderes públicos y los ciudadanos y de las relaciones que deben de existir entre los Estados; su contenido está dirigido a a todos los hombres de buena voluntad y en el se afirma que la paz no puede darse en la sociedad humana si primero no se da en el interior de cada hombre, es decir, si primero no guarda cada uno en sí mismo el orden establecido por Dios

Concluye Loza Martínez afirmando que Pacem in Terris es una exhortación a vivir bajo el amparo de la paz y en consecuencia, sugiere criterios de acción y dirección a todos, incluso a los no cristianos.

2.3- Humanae Vitae. 15 de julio 1968. Papa Pablo VI

En 1969 Karol Cardenal Wojtyla, quien el futuro será conocido como Papa Juan Pablo II, en un artículo publicado bajo su firma sobre la mencionada encíclica, explicó que a través de ese documento el Papa Pablo VI, hace el análisis de las dos grandes y fundamentales realidades de la vida matrimonial: el amor conyugal y la paternidad responsable en su mutua relación; y agrega, que el análisis de la paternidad responsable constituye el tema principal de la encíclica. (17)

Es el documento más controvertido de la Iglesia desde la Reforma, hasta nuestros tiempos, dijo en el 2016 el obispo Charles Chaput de la Arquidiocesis de Filadelfia, USA (18) y además, agregó que esta encíclica sigue siendo un poderoso testigo contra la banalización de la sexualidad de nuestro tiempo.

2.4.- Caritas in Veritate 29 de junio 2009. Papa Benedicto XVI

Un documento, que según Domènec Melé, profesor ordinario de Ética Empresarial (19), clarifica y ayuda a entender mejor la doctrina social de la Iglesia, profundizando en su estatuto epistemológico, cuya consideración ha pasado por diversos estadios. A veces, con visiones un tanto distorsionadas.

En este sentido, ha habido posturas encontradas que van desde quienes veían la doctrina social como una filosofía o sociología cristiana (términos que pueden resultar un tanto controvertidos) hasta otros que la calificaban de “ideología” o querían sustituir la por categorías de corte marxista.

En la encíclica el Papa Benedicto XVI, afirma Melé, concreta todavía más, y nos presenta la doctrina social como “caritas in veritate in re sociali” (amor en la verdad en aspectos sociales), y añadiendo que es “anuncio de la verdad del amor de Cristo en la sociedad.”

El Romano Pontífice, deja muy claro que la caridad, en su sentido más profundo, y la búsqueda de la verdad están en el núcleo de las enseñanzas sociales de la Iglesia, afirmando sin ambages que “caritas in veritate es el principio sobre el que gira la doctrina social de la Iglesia, un principio que adquiere forma operativa en criterios orientadores de la acción moral.”

2.5.- Laudato Si. Mayo 2015. Papa Francisco.

La encíclica centra su reflexión y/o mensaje en el cuidado del entorno natural y de todas las personas, así como en cuestiones más amplias de la relación entre Dios, los seres humanos y la Tierra. El subtítulo de la encíclica: El cuidado de nuestra casa común, refuerza estos temas clave. (20)

Elisabetta Povoledo, en su artículo mencionado previamente, no hace referencia a ninguna encíclica publicada por el Papa Juan Pablo II, en ese sentido, se pueden destacar 2 de las 14 que escribió:

En 1995 el Evangelium Vitae, que aborda el valor y carácter inviolable de la vida humana y la Veritatis Splendor en 1993, a través de la cual abordó de manera profunda el peligro del relativismo ético y subjetivismo en el mundo moderno, defendiendo la existencia de normas morales absolutas y el vínculo inseparable entre la libertad y la verdad.

El tiempo nos dirá si la Encíclica Magnifica Humanitas fue un útil documento para la reflexión y nos permitirá valorar su impacto frente a los desafíos del presente; entonces, podremos preguntarnos si tenía razón USA Today (21) cuando afirmó que Magnifica Humanitas era un documento profético.

III.- La Iglesia y las innovaciones tecnológicas

Creo importante recordar, que si bien es cierto, la encíclica Magnifica Humanitas capta la atención de los medios por abordar el tema de la innovación tecnológica, específicamente la Inteligencia Artificial, IA y su relación con la cotidianidad de cada persona, el Vaticano ha dedicado anualmente desde hace seis décadas un espacio anual para la reflexión sobre el impacto de la innovación tecnológica que ha marcado cada momento histórico.

Ese espacio ha recibido el nombre de Jornadas Mundiales de Comunicación Social del Vaticano, dirigidas principalmente para un encuentro con comunicadores sociales, periodistas, medios, pero ahora la encíclica, es un mensaje y una invitación a todos, más allá sin son o no creyentes.

En 1963, el Papa Pablo IV, mediante el Decreto Inter Mirifica sobre los medios de comunicación social, reconoció que el ingenio humano, con la ayuda de Dios, había abierto un camino para comunicar, con extraordinaria facilidad, noticias, ideas y doctrinas de todo tipo; para entonces, ese camino se lograba a través de aquellos avances tecnológicos del momento, que eran: la prensa, el cine, la radio, la televisión.(22)

Casi tres décadas después, en 1992, el Pontificio Consejo para las Comunicaciones Sociales de la Iglesia, a través de un documento titulado: Instrucción pastoral Aetatis Novae sobre las comunicaciones sociales, confirmó que ese ingenio humano avanzaba de tal magnitud, que había dejado de ser una simple revolución técnica, para convertirse en un fenómeno capaz de transformar la forma como la humanidad capta al mundo que le rodea, y que la percepción verifica y expresa. (23)

Esa transformación, dice la mencionada Instrucción, ha sido producto del constante ofrecimiento de imágenes e ideas y de la rápida transmisión de las mismas, incluso de un continente a otro; produciendo efectos, algunos positivos, otros negativos sobre el desarrollo psicológico, moral y social de las personas, la estructura y el funcionamiento de las sociedades, el intercambio de una cultura a otra, la percepción y la transmisión de los valores, las ideas del mundo, las ideologías y las convicciones religiosas.

Luego, más de cuatro décadas de aquel Decreto Inter Mirífica, específicamente en el 2006, el Papa Benedicto XVI, en su mensaje para la XL Jornada Mundial de Comunicación Social, advertía, que esos avances en la comunicación social, habían logrado conquistar, en cierta medida, el tiempo y espacio. (24)

Desde 1967 cada Papa ha reflexionado sobre el impacto de la tecnología en la sociedad en las Jornadas Mundiales de Comunicación Social y de esa forma, cada reflexión o mensaje se ha ajustado al avance tecnológico del momento, por ejemplo: en 1993 el tema se centró en el impacto del casete y los videocasetes; en 1994, la televisión y su impacto en la familia; en 1995 el tema fue el cine; en el 2002, se aborda el tema del Internet, en el 2013 las redes sociales y finalmente en el 2026 se dedica el mensaje a la Inteligencia Artificial. (25)

En el mensaje 2026, el Papa León XIV aborda los desafíos que impone estos tiempos, advirtiendo que la inteligencia artificial no solo interfiere en los ecosistemas informativos, sino que también invaden el nivel más profundo de la comunicación, el de la relación entre las personas e impone un desafío que va más allá de lo tecnológico, nos lleva al campo de lo antropológico.

Advierte que la tecnología digital, cuando se falla en su cuidado, se corre el riesgo de modificar radicalmente algunos de los pilares fundamentales de la civilización humana, que a veces damos por descontado. Es necesario acoger con valentía, determinación y discernimiento las oportunidades que ofrecen la tecnología digital y la inteligencia artificial.

Custodiar los rostros y las voces, es el desafío actual, lo que significa, nos dice el Papa, cuidarnos a nosotros mismos; no se trata de detener la innovación digital sino el de guiarla, y en ser conscientes de su carácter ambivalente. Invita a todos a alzar la voz en defensa de las personas humanas para que estos instrumentos puedan realmente ser integrados por nosotros como aliados.

Así como en la revolución industrial exigía una alfabetización básica para que las personas pudieran reaccionar ante las novedades; el Papa destaca que en la revolución digital también requiere una alfabetización digital, que incluya una formación humanística y cultural, que permita comprender cómo los algoritmos modelan nuestra percepción de la realidad, cómo funcionan los prejuicios de la IA, cuáles son los mecanismos que determinan la aparición de determinados contenidos en nuestros flujos de información (feeds), cuáles son y cómo pueden cambiar los supuestos y modelos económicos de la economía de la Inteligencia Artificial.

Por último, en el Mensaje el Papa León XIV, reconoce que ningún sector puede afrontar por sí solo el desafío de guiar la innovación digital y la forma de gobernar la Inteligencia Artificial, todos los interesados deben implicarse en construir y hacer efectiva una ciudadanía digital consciente y responsable, es necesario asumir la corresponsabilidad.

Esa rápida y breve revisión histórica, nos dice que la Inteligencia Artificial como tema central de la Encíclica no es una improvisación, es sin duda una necesidad ante los temores y preocupaciones que ha despertado su intenso avance, pero además, responde a una evolución rápida e intensa que la misma Iglesia ha podido seguir, monitorear y percibir.

IV.- La Doctrina Social de la Iglesia, un marco para entender y dialogar sobre la IA

Para la Encíclica Magnifica Humanitas, la Doctrina Social de la Iglesia, es el marco a través del cual se invita a reflexionar sobre los retos que impone la innovación tecnológica y particularmente, la Inteligencia Artificial en nuestra sociedad actual.

En la estructura de la Encíclica, uno de sus 5 capítulos, específicamente el capítulo 2 nos presenta los fundamentos y principios de la Doctrina Social de la Iglesia, pero aún cuando se hace especial mención, a lo largo del texto, de forma transversal estará presente los principios en los que se fundamenta y que ahora se reivindican por León XIV en la Encíclica Magnifica Humanitas.

La Encíclica Magnifica Humanitas, aclara que la Doctrina Social de la Iglesia no surge de improviso en la era contemporánea, sino que recoge y organiza una larga tradición de reflexión eclesial sobre la vida social, que hunde sus raíces en la Sagrada Escritura, en los Padres de la Iglesia y en las elaboraciones teológicas y jurídicas de la Edad Media y la Edad Moderna.

La Doctrina Social de la Iglesia, nos dice la Encíclica, es una oportunidad para reflexionar sobre la sociedad, la economía y la política, tal y como fue el espíritu de León XIII en 1891 con la Encíclica Rerum Novarum; es también, una palabra dirigida a la sociedad y un examen de conciencia para la Iglesia, la casa y escuela de comunión.

Pero como afirmó el Papa Pablo VI, ante la gran variedad de situaciones históricas, no es realista pensar que la Doctrina social pueda “pronunciar una palabra única”, lo que quiere decir que no es una respuesta exclusiva y válida para todos los contextos, leer con lucidez y responsabilidad la realidad de su propio país.

La Doctrina tiene una categoría propia, su contenido orienta la lectura de los acontecimientos y sustentan una interpretación evangélica de los procesos históricos y de las decisiones que estos implican, siendo un apoyo a la sociedad para el discernimiento común, ayudando a reconocer y promover lo que contribuye a la dignidad de las personas, a la vitalidad de las comunidades y al bien de todos.

Los grandes principios de la Doctrina social se presentan en la Encíclica como unos criterios útiles y necesarios para juzgar y discernir el nuevo escenario que se destaca por la concentración del poder en el mundo digital.

A través de la Doctrina, nos dice el Papa León XIV, podremos verificar si el poder de las infraestructuras digitales y de los algoritmos favorece realmente la participación y la responsabilidad, protegen a los más vulnerables, asegura un acceso equitativo a las oportunidades y se ordena al bien de todos; esa reflexión nos permite comprender mejor la inteligencia artificial, sus oportunidades o posibilidades y riesgos, es decir a leer la nueva realidad.

¿Cuáles son esos criterios útiles?:

Son los 5 principios a través de los cuales la Encíclica nos invita al diálogo sobre los desafíos del presente frente a la nueva realidad: el poder y la omnipresencia de la tecnología.

1.- Bien Común: Cuando se aborda la concentración del poder del mundo digital desde el bien común, significa desenmascarar la nueva asimetría epistémica, económica y política, identificando los nuevos monopolios de la IA;

2.- Destino universal de los bienes: Ello supone encontrar modos de asegurar el acceso universal a las tecnologías y a la formación.

3.- Subsidiariedad: Este criterio exige proteger la capacidad de las comunidades de decidir y corregir, sin relegar su intervención a una vigilancia posterior, una vez que los estándares hayan sido establecidos en otro sitio.

4.- Solidaridad: Obliga a reconocer el trabajo invisible, a menudo explotado, que alimenta los modelos algorítmicos.

5.- Justicia: El criterio exige cuestionar las geografías del poder que definen quién puede programar los modelos y quién es sólo objeto de esa programación, y reconocer que la justicia social no es sólo un objetivo que hay que tutelar después de la adopción de las tecnologías, sino una condición que se debe poner en práctica desde su diseño.

El punto crítico, a la luz de la Doctrina social de la Iglesia, no es el uso de la técnica en cuanto tal, sino la visión que allí subyace; si el ser humano es tratado como materia para ser perfeccionada o superada, entonces se vuelve más fácil aceptar que algunos sean considerados menos útiles, menos deseables, menos dignos. En nombre del progreso se puede llegar a pensar en “sacrificios necesarios”, y hacer pagar a los más vulnerables el precio de una presunta optimización de la especie.

Por último, importante recordar que la Doctrina Social de la Iglesia no es un conjunto estático de conceptos; tampoco un manual de principios y normas que hay que aplicar; mucho menos, un repertorio de soluciones técnicas ni en un modelo económico o político que se oponga a otros y muy importante, recordar que su función no es sustituir las responsabilidades de la política y de las instituciones.

V. - Tecnología, diálogo y poder

Máriam Marínez-Bascuñan, en su obra El Fin del Mundo Común, Hannah Arendt y la Posverdad, afirma que "al hablar con otros, al cruzar nuestras experiencias, aprendemos no sólo a pensar, sino a ser humanos". (26)

En otras palabras, el diálogo nos permite preservar lo humano y además, nos permite aprender a pensar, ser críticos, y ello se vive con mayor intensidad, cuando ese encuentro con otro es presencial.

Para el Papa León XIV vivimos en un tiempo que califica de notable ceguera espiritual y cultural que nos arrastra a una cultura violenta de poder, en donde la paz ya no es una tarea por asumir y el compromiso por alcanzarla, ha pasado a un segundo plano, quedando reducida a un intervalo precario entre conflictos.

Es un tiempo, agrega la encíclica en el cual, la cooperación para el desarrollo, el desarme, la prevención de conflictos y el fomento de la confianza mutua, también han quedado relegados, en nombre de lógicas de poder.

La guerra, preocupantemente se presenta como instrumento de política internacional, mientras se erosionan aquellos criterios éticos que habían limitado uso.

Para el Papa, cuando se atenúa la memoria histórica y se debilitan los criterios éticos que protegen a los civiles y a los más frágiles, se vuelve más fácil presentar la violencia como necesaria, inevitable o incluso “limpia”.

Y en ese contexto, advierte la encíclica, aparecen las redes sociales, los entornos informativos fragmentados y los algoritmos, que premian en el enfrentamiento, facilitan la polarización y el resentimiento, además de acelerar la propaganda y dificultar el discernimiento común.

Esto ha llevado, agrega, a una opinión pública que se orienta y acostumbra progresivamente a narrativas mediáticas polarizadas, a menudo amplificadas por algoritmos que valoran el enfrentamiento y la oposición.

Con la innovación tecnológica, advierte la encíclica, experimentamos nuevas formas de esclavitud que se alimentan de cadenas económicas e infraestructuras digitales, lo que nos interpela profundamente la conciencia moral de este tiempo, pues no basta con invocar la eficiencia ni con alabar los beneficios de la innovación, si estos se basan en una cadena de explotación que se mantiene deliberadamente oculta.

En ese sentido, afirma el Papa León XIV, que si una tecnología promete emancipación, pero produce nuevas formas de subordinación global, contradice el principio fundamental de la dignidad de la persona.

Esa nueva esclavitud, como la denomina el Papa, se presenta con el rostro inédito de una forma de colonialismo que, según advierte la encíclica, no sólo domina los cuerpos, sino que se apropia de los datos, transformando las vidas personales en información explotable.

Para enfrentar ese colonialismo, la encíclica sugiere:

1.- Exigir una mayor transparencia de las cadenas de suministro que sustentan la industria tecnológica y la economía digital, de modo que ninguna ventaja competitiva se construya sobre la explotación invisible.

2.- El compromiso de las empresas y los inversionistas de adoptar criterios claros de verificación ética preventiva (due diligence), incluyendo entre las prioridades la protección de los trabajadores, la lucha contra el trabajo forzoso y el impacto social de los modelos de negocio basados en datos.

3.- Exigir a las plataformas digitales que cooperen de manera responsable con las autoridades y con la sociedad civil para impedir que las herramientas de comunicación, pago y elaboración de perfiles se conviertan en canales de captación y control de las víctimas.

Cuando estas decisiones convergen, el entorno digital puede transformarse de espacio de depredación en espacio de protección, prevención y promoción de la dignidad. Por lo pronto ese entorno se presenta con un nivel alto de complejidad, que dificulta discernimiento, gobernanza y su orientación hacia el bien común.

El diálogo, junto a la diplomacia y el perdón son reconocidos en la encíclica como los instrumentos más eficaces y capaces de promover la vida humana para afrontar los conflictos. El recurso a la fuerza, a la violencia y a las armas testimonia una pobreza relacional que siempre tiene consecuencias desastrosas para las poblaciones civiles.


VI.-  Babel o Jerusalén:  ¿Qué humanidad queremos construir?

Cada generación recibe como herencia la tarea de dar forma a su propio tiempo, nos dice el Papa León XIV, pero advierte, que en cada época, se corre el riesgo de construir un mundo inhumano y más injusto.

Para esa tarea, desde las primeras líneas el Papa nos plantea dos caminos, para elegir uno de ellos, textualmente se puede leer en la encíclica, cito:

"La magnífica humanidad que Dios ha creado se encuentra hoy ante una elección decisiva: levantar una nueva torre de Babel o edificar la ciudad donde Dios y la humanidad habiten juntos." (27)

Y para entenderla mejor, debemos conocer el relato de Babel y de Jerusalén que nos presenta el texto de la encíclica.

6.1- Sobre Babel:

El relato se ubica en el libro del Génesis, y nos remonta a los orígenes de la humanidad; se ubica específicamente en un lugar llamado llanura de Senaar, que algunos ubican en lo que hoy conocemos como Irak, entre los rios Tigris y Éufrates; allí un grupo de seres humanos querían construir una ciudad y una torre, que aspiraban llegara hasta el cielo, buscando asegurarse la estabilidad y el poder y sobre todo, dice la Encíclica, perpetuarse un nombre.

La empresa, agrega la Encíclica, parece imponente: una sola lengua, una sola tecnología y una sola dirección; pero, el proyecto esconde un profundo engaño: es una obra concebida sin referencia a Dios, sustentada por una uniformidad que elimina la diversidad y que, en lugar de la comunión, elige la homogeneización.

Cuando la ciudad se edifica sobre el orgullo y la pretensión de bastarse a sí misma, nos recuerda el Papa León XIV, la comunicación se rompe, las lenguas se confunden y los seres humanos ya no se comprenden. El resultado no es la unidad, sino la dispersión.

Concluye el Papa que Babel revela así el límite de toda construcción que, por grandiosa que sea, surge de la absolutización de lo humano y de su pretensión de autosuficiencia, sacrifica la dignidad de las personas en aras de la eficiencia y aspira a alcanzar el cielo sin la bendición de Dios.

Sobre Jerusalén:

En el caso del relato sobre Jerusalén al que hace referencia la encíclica, es necesario ubicarlo en el libro de Nehemías, y es oportuno destacar que comienza en un momento de gran vulnerabilidad en la historia del antiguo Israel.

Tras el exilio babilónico, nos dice el Papa León XIV en la encíclica, una parte del pueblo ha regresado a Jerusalén, pero la ciudad sigue en ruinas, las murallas se han derrumbado y las puertas han sido quemadas.

Nehemías, un judío al servicio del rey persa Artajerjes, recibe la noticia del desastroso estado de la ciudad de sus padres y antes de actuar, ayuna, reza e intercede por el pueblo; luego pide permiso al rey para regresar a Jerusalén y, una vez allí, examina en silencio los lugares destruidos.

No impone soluciones desde lo alto, destaca el relato del Papa, por el contrario, convoca a las familias, confía a cada una un tramo de muralla para reconstruir, escucha los temores, coordina los esfuerzos y hace frente a las oposiciones.

El relato, concluye el Papa León XIV, muestra cómo la ciudad renace no gracias a la iniciativa de una sola persona, sino a través de la responsabilidad compartida de todo el pueblo: sacerdotes, artesanos, jefes de familia, mujeres y jóvenes.

Es una obra que tiene a Dios en el centro y reconstruye los vínculos incluso antes que las piedras. La antigua Jerusalén recupera así un lenguaje común, no el de la uniformidad, sino el de la comunión: la armonía que nace cuando cada uno asume su parte y todo el pueblo reconoce que su fuerza viene del Señor.

La encíclica es una invitación para que con lucidez y responsabilidad, podamos asumir los retos de nuestro tiempo, a través de la reflexión y el diálogo entre todos, con la intención de lograr el discernimiento compartido capaz de profundizar en las raíces espirituales y culturales de las transformaciones que se están produciendo.

No es suficiente, advierte la Encíclica con adoptar instrumentos normativos orientados a salvaguardar la justicia y contener los efectos distorsionadores; es necesario, primero confiar en Dios como creyentes y cooperar a través del diálogo con todos en la identificación del camino hacia el bien común.

El Papa nos plantea tres preguntas para la reflexión sobre qué camino tomar:

¿Hacia dónde vamos?
¿Hacia qué meta deseamos orientarnos?
¿Qué dirección elegir como comunidad humana y como pueblos?

Es urgente, afirma el Papa León XIV, un amplio movimiento de reflexión y acción que sitúe en el centro la dignidad inalienable de todo ser humano y el bien común, con fines de la sociedad y como criterios de toda decisión personal, social y política.

Dar forma a nuestro propio tiempo, puede parecer una tarea muy grande y nosotros demasiado pequeños, tanto que nuestras decisiones no cambian nada, ese argumento advierte la Encíclica, es una forma elegante de rendirse, y a menudo, se presenta disfrazada de realismo.

En ese sentido nos recuerda el Papa León XIV que no todos tenemos el mismo poder de influir sobre la realidad: hay quienes gobiernan, quienes deciden inversiones, quienes dirigen instituciones, quienes investigan, quienes educan, quienes informan, quienes producen; y hay quienes parecen tener sólo su propia vida cotidiana.

Cada uno dispone de un ámbito propio de acción y es allí, en ese espacio en donde estamos llamados a elegir cómo participar, activarse o cooperar con los otros, bien alimentando la lógica de la fuerza o la lógica de la paz y en ese contexto, en el que nos dice que todos somos corresponsables, propuso el Papa León XIV, cinco vías de responsabilidad cotidiana y pública, aclarando que con ellas no pretende agotar el tema:
  1. Desarmar las palabras, que significa prestar atención a nuestra palabras, recordando que el poder de la palabra es enorme y debemos orientar ese poder a decir no a la guerra de palabras y de las imágenes.
  2. Construir la paz en la justicia, invitándonos a no cansarnos en buscar esa justicia, entendiendo la estrecha relación entre la justicia de cada uno y la paz de todos.
  3. Asumir la mirada de las víctimas, teniendo en cuenta que Hay conflictos en los que no es justo permanecer neutrales y no basta pensar en no ser cómplices.
  4. Cultivar un sano realismo, por lo tanto, es necesario, evitar tanto el idealismo político como el cinismo; así como también el realismo degradado que confunde la constatación con la resignación: dado que la fuerza domina, concluye que debe dominar. El realismo auténtico no renuncia a cambiar el mundo: comienza por ver con claridad los intereses, los miedos, las limitaciones y las relaciones de poder, precisamente para calcular qué es posible lograr y con qué pasos.
  5. Relanzar el diálogo, porque es el principal instrumento de la convivencia entre las personas y entre los pueblos, y es la alternativa al conflicto abierto
  6. La necesidad de la diplomacia y el multilateralismo, en donde el diálogo, instrumento insustituible de la diplomacia, tenga un papel determinante en prevenir conflictos y restablecer lazos de confianza y en donde, espacios como la ONU sigan teniendo un papel para el encuentro necesario entre las diferencias en búsqueda de convivencia pacífica.
Sobre la palabra desarmar, el Papa León XIV, aclara que también hace referencia a desarmar la IA, y en este caso, supone sustraerla de lógica de la competencia armamentística, que hoy ya no es sólo militar, sino también económica y cognitiva. Somos testigos, agrega, de un tiempo en el cual hay una carrera por el algoritmo más eficaz y el banco de datos más amplio para consolidar una ventaja geopolítica o comercial sobre los demás.

Concluye el Papa en reafirmar que desarmar quiere decir romper la equivalencia entre poder tecnológico y derecho a gobernar; no quiere decir renunciar a la tecnología, por el contrario, es impedirle el dominio sobre lo humano.

El desarrollo humano integral, nos dice el Papa León XIV, es el horizonte en el cual se han de leer las transformaciones de nuestro tiempo, incluyendo las de la revolución digital y para construir ese desarrollo, nos invita a:
  1. Permanecer fieles a la verdad.
  2. Una educación que empiece por nosotros mismos.
  3. Cuidar las relaciones.
  4. Amar la justicia y la paz
Frente a los desafíos de la tecnología, el Papa León XIV, advierte que no se trata de elegir entre un Si o un NO a la tecnología, sino por el contrario, a ser constructores de comunión, no arquitectos de Babel; siervos del Reino que viene, no dueños de torres destinadas a derrumbarse y en tal sentido, también como cierre de este escrito, nos dice:

“Con ánimo de pastor y de padre, pido a todos que detengan la construcción de la enésima Babel y que unan fuerzas para edificar en el bien, para que la humanidad nunca pierda su propia belleza y el mundo pueda reconocer una vez más, en el corazón del ser humano, el lugar donde Dios desea habitar.” (28)

Carlos Romero Mendoza
@carome31

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Referencias

1 Carta encíclica. Magnifica Humanitas, del Santo Padre León XIV sobre la custodia de la persona humana en el tiempo de la inteligencia artificial. 15 de mayo 2026. Online en: https://www.vatican.va/content/leo-xiv/es/encyclicals/documents/20260515-magnifica-humanitas.html

2 Grupo de Comunicación Loyola. Encíclicas. Cartas que vuelan. 25 de mayo 2026. Online en: https://gcloyola.com/tercera-solapa/enciclicas-cartas-que-vuelan/

3 INREDH. Las encíclicas papales en la historia. 13 de ocubre 2016. Online en: https://inredh.org/las-enciclicas-papales-en-la-historia/

4 Ver nota 1. Párrafo 19

5 Ver nota 1 Párrafo 27

6 IÑIGO, Domingo. El papa León XIV lanza con su primera encíclica una llamada de alarma contra el tecnofascismo: “Quien controla la IA impondrá su visión moral”. En: El País. 25 de mayo 2026. Online en: https://elpais.com/sociedad/2026-05-25/el-papa-leon-xiv-lanza-con-su-primera-enciclica-una-llamada-de-alarma-contra-el-tecnofascismo-quien-controla-la-ia-impondra-su-vision-moral.html

7 Idem


9 La Razón. El Papa León XIV aboga en su encíclica por establecer límites de edad para el acceso de menores a móviles y redes sociales 26 de mayo 2026. Online en: https://www.larazon.es/sucesos/papa-leon-xiv-aboga-enciclica-establecer-limites-edad-acceso-menores-moviles-redes-sociales_202605256a142cf47e0b463207970547.html

10 Idem. El Papa en su primera encíclica: No existe algoritmo que pueda hacer que la guerra sea moral. 26 de mayo 2026. Online en: https://www.larazon.es/sociedad/papa-primera-enciclica-existe-algoritmo-que-pueda-hacer-que-guerra-sea-moral_202605256a141a427e0b46320796e074.html

11 RAMIREZ, Marc. 'Profound, prophetic': Pope Leo warns of AI's dehumanizing effects. En: USATODAY News.29 de mayo 2026. Online en_ https://eu.usatoday.com/story/news/nation/2026/05/29/pope-leo-encyclical-warns-artificial-intelligence/90305377007/

12 MAQBOOL, Aleem. León XIV pide en su primera encíclica como papa "desarmar" a la inteligencia artificial y advierte de sus peligros. 25 de mayo 2026. https://www.bbc.com/mundo/articles/czr22v6ddk6o


14 CRUZ GONZÁLEZ, Gerardo. Los puentes de León XIII: Rerum Novarum a los 135 años. 29 de mayo 2026. En: Cristianisme i justicia.

15 MARGENAT PERALTA S.I. La novedad histórica de Pacem in terris. DOSSIER cincuenta años de Pacem in Terris. En: Revista de Fomento Social 68, 493–496. 2013. Online en: https://revistas.uloyola.es/rfs/article/download/1714/316/

16 LOZA, Macías Manuel. Pacem in Terris, para entender y reflexionar la Encíclica. Recuperado el 20 de agosto 2026. Online en:  https://es.catholic.net/op/articulos/42892/cat/414/pacem-in-terris-para-entender-y-reflexionar-la-enciclica.html

17 WOJTYLA, Karol. La verdad de la Humanae vitae. En: Humanitas. Recuperado el 24 de julio 2026. Online en: https://www.humanitas.cl/magisterio-de-la-iglesia/la-verdad-de-la-humanae-vitae

18 Infovaticana. La importancia de Humanae Vitae. 27 de junio 2017. Online en: https://infovaticana.com/2017/06/27/chaput-recuerda-la-importancia-humanae-vitae/

19 MELÉ, Doménec. ''Caritas in veritate'': los fundamentos para enfocar los problemas sociales de nuestro tiempo. 10 de diciembre 2009. En: Temes D` Avui. Online en: https://lanostrarevista.temesdavui.org/revista/33/casos_de_moral/_caritas_in_veritate_els_fonaments_per_enfocar_els_problemes_socials_del_nostre_temps_d_mele?lang=es&

20 RICE, Christopher. El mejor resumen de Laudato Si’. 15 de junio 2022. Online en: https://laudatosimovement.org/es/news/whats-the-best-2-page-summary-youve-seen-of-laudato-si-es/

21 Ver nota 10

22 Decreto Inter Mirifica. Sobre los medios de comunicación social. 4 de diciembre 1963. Online en:https://www.vatican.va/archive/hist_councils/ii_vatican_council/documents/vat-ii_decree_19631204_inter-mirifica_sp.html

23  Pontificio Consejo para las Comunicaciones Sociales. Instrucción Pastoral AETATIS NOVAE. "Sobre las comunicaciones sociales en el vigésimo aniversario de Communio Et Progressio" Online en: https://www.vatican.va/roman_curia/pontifical_councils/pccs/documents/rc_pc_pccs_doc_22021992_aetatis_sp.html

24 Mensaje de su Santidad Benedicto XVI para la XL Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales. Los medios: red de comunicación, comunión y cooperación. 24 de febrero 2006. Online en: https://www.vatican.va/content/benedict-xvi/es/messages/communications/documents/hf_ben-xvi_mes_20060124_40th-world-communications-day.html

25 ROMERO, Carlos. Desde el casete a la inteligencia artificial, una transformación que va más allá de lo tecnológico- 06 de mayo 2026. Online en: https://estado-ley-democracia.blogspot.com/2026/05/desde-el-casete-la-inteligencia.html

26 MARTINEZ-BASCUÑÁN, Máriam. El fin del mundo común. Hannah Arendt y la posverdad. Página 80. Taurus 2025.  

27 Ver nota 1. Párrafo 1.

28 Ver nota 1. Párrafo 16.









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