sábado, 26 de julio de 2008

Reflexiones sobre nuestra crisis de pueblo.

Tres importantes reflexiones que hace Mario Briceño Iragorry (1897-1959) en el libro que recoge sus reflexiones sobre nuestra cultura de pueblo, titulado: Mensaje sin destino, considero oportuno citarlas, en estos momentos de la historia política Venezolana, porque aún cuando fueron escritos por allá en los inicio de los años 50, hoy cobran gran importancia para que reflexionemos sobre nuestro rol como pueblo, como ciudadanos y con el futuro de Venezuela:

"Nunca como al presente necesito nuestro país de una atencion mayor en el examen de sus problemas de pueblo, porque nunca como ahora se hizo tan notoria la crisis de sus valores sustantivos. Tampoco jamás desde la edad heroica nuestro país se habia confrontado con un mayor número de problemas a la vez." (Mensaje sin destino. Monte Avila Editores Latinoamericana. Pág. 89. 2004)

"¿Cómo unirnos para la defensa de nuestro canon histórico y de nuestros intereses nacionales, cuando pululan las circunstancias que nos conducen a la fezo discordia?. He dicho que susbestimamos los valores comunes que podrían uniformar nuestro genio de pueblo. Ello es cierto; pero quizá la crisis de la igualdad, la crisis de la presunción, la crisis del egoísmo, la crisis de la libertad, nos empujan fatalmente a desconocer ese deber que viene de la Historia y nos llevan artificalmente a la lucha descarnada, cruel, implacable que da apariencia contraria al estricto valor humano del pueblo." (Mensaje sin destino. Monte Avila Editores Latinoamericana. Pág 89-90. 2004.)

"Ayudar al pueblo es por lo tanto nuestro deber presente. A un pueblo que no está debajo de nosotros, en función de supedáneo para nuestro servicio, sino del cual nosotros somos mínima parte y expresión veraz. Debemos ayudarle, no a que grite, como aconsejan los demagogos, ni a que olvide sus desgracias como indican los conformistas del pesimismo, sino a que reflexiones sobre sí mismo, sobre su deber y su destino. (Mensaje sin destino. Monte Avila Editores Latinoamericana. Pág. 94. 2004.)


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