martes, 15 de abril de 2014

La Conferencia Episcopal y nuestra responsabilidad en la crisis actual

En el año 1957 los problemas sociales que afectaban la calidad y dignidad de vida de los obreros Venezolanos, en un país “...que podría enriquecer a todos, sin que haya miseria y pobreza... [1], impulsó a la Iglesia Católica Venezolana a elevar una voz de reclamo a través de una Pastoral.

Esa Pastoral promovida por Monseñor Arias Blanco, arzobispo de Caracas, fue leída el 1 de mayo de 1957 en todas las iglesias de Venezuela y en el marco del día del trabajador.  Fue ese un oportuno momento para elevar una voz de reclamo justo por los obreros y para ejercer la Iglesia Católica su derecho a intervenir en la solución de los problema sociales.

Nuestra historia cuenta que esta Pastoral fue la primera expresión de crítica hacia el régimen dictatorial de Marcos Pérez Jiménez, y por su contenido, el Ministro del Interior de la época, ordenó suspender su lectura.

Miguel Azpurua relata que en respuesta al reclamo del gobierno por el contenido de la Pastoral, Monseñor Arias Blanco recalcó que la Iglesia lo que hacia a través de la Pastoral era simplemente defender los derechos de su feligresía.  Desde entonces la Iglesia y el régimen dictatorial empezaron a tener relaciones muy tensas.[2]

Han pasado más de 55 años de aquella Pastoral de Monseñor Arias Blanco y ahora, nuevos problemas sociales motivan a la Iglesia Católica, a través de la Conferencia Episcopal Venezolana (CEV), a elevar su voz de reclamo por la “extrema gravedad del momento presente[3].

La CEV hace pública el 2 de abril de 2014 una Declaración titulada: Responsable de la Paz y del destino democrático de Venezuela, en cuyo contenido advierte que los problemas sociales que les motiva a pronunciarse no se limitan al desabastecimiento, la especulación, la carestía de la vida, la inseguridad y la restricción en la venta de gasolina; por el contrario, se extienden a la grave criminalización de la protesta, la negación de los derechos humanos a los manifestantes y la restricción del derecho a la información.

Reconoce la CEV que la implantación del Plan de la Patría no es un problema más, sino que por el contrario, es precisamente la causa de esta crisis.  Es importante recordar que el Plan de la Patria es consecuencia del desconocimiento que el gobierno desde el 2010 ha hecho de los resultados legítimos del referendo celebrado el 2 de diciembre de 2007 y que como bien lo recuerda la CEV, busca implantar un gobierno de corte totalitario. 

En este sentido, resulta oportuno volver a recordar a Monseñor Arias Blanco, pero con otra Pastoral de 1958, titulada: "El Comunismo Despoja al Hombre de su Libertad y de su Dignidad de Ser Racional[4]" en cuyo contenido se destaca el siguiente texto:

Sabido es que ningún país del mundo ha aceptado el comunismo espontáneamente, sino que en todas partes se ha impuesto por el engaño, por la fuerza y por la violencia, pisoteando los derechos primordiales de la persona humana y desconociendo los inmutables principios de la ética y la verdad[5].

La CEV advierte al Gobierno que se equivoca con el uso de la fuerza y la represión como formulas para resolver la crisis; y en tal sentido, exhorta a un diálogo sincero con todos los sectores del país, condicionado a una agenda previa y condiciones de igualdad, que además, se acompañe con gestos concretos, evaluables en el tiempo, como señales de la necesaria  rectificación.

Así mismo, la CEV, destaca la necesidad de impulsar el desarme de los grupos armados y de promover la creación de una Comisión de la Verdad, que por su pluralidad tenga la capacidad de generar confianza en el venezolano.

Por último, la CEV hace un llamado a todos los venezolanos a dejar la indiferencia y a asumir activamente la defensa de la vida, de los derechos humanos, de la libertad y la democracia, pues nos recuerda que sin excepción, todos somos responsables de la paz, de la libertad y del destino de la democracia en Venezuela.  
Y en este sentido, como creyentes en Cristo, nos invita a comprometernos al servicio de la reconciliación para edificar la paz desde la verdad y la caridad.

Cierra la CEV su Declaración con un llamado a la unión de todos los venezolanos y con una invitación para que el ayuno del Viernes Santo se haga en solidaridad con todos las familias que lloran por sus seres queridos, pidiendo para ellas consuelo, esperanza y fortaleza espiritual.

 Carlos Romero Mendoza



[1]Reporte Católico Laico. La historia necesaria: carta pastoral de monseñor Rafael Arias Blanco.  Recuperado el 12 de abril 2014. Online en: http://www.reportecatolicolaico.com/2013/04/la-historia-necesaria-carta-pastoral-de-monsenor-rafael-arias-blanco-1957/#sthash.Docx4PpX.dpuf
[2] Miguel Azpurua.  Muerte de Arias Blanco y la Pastoral. 01-11-2012. Online en: http://www.literanova.net/blog5.php/muerte-de-arias-blanco-y-la-pastoral
[3] Conferencia Episcopal Venezolana.  Comunicado de la CEV: Responsables de la Paz y el destino democrático de Venezuela 04 de abril de 2014. Online: http://www.cev.org.ve/index.php/noticias-3/76-02-abr-2014
[4]José Félix Díaz Bermudez. Monseñor Arias Blanco. Obispo de la Democracia. 21 de enero 2014. Online en: http://www.eluniversal.com/opinion/140121/monsenor-arias-blanco-obispo-de-la-democracia

No hay comentarios: