sábado, 3 de diciembre de 2011

Sobre los jóvenes y la participación politica. Opina Ramón Valdés. Mexico.

La conciencia ciudadana
Los jóvenes y la participación política
Publicada: 2 diciembre 2011
Fuente:Yucatan.com.mx

Ramón Valdés Elizondo

He tenido la fortuna de ser el ponente de varias pláticas y conferencias a grupos de jóvenes sobre democracia y participación ciudadana. Cada ocasión implica el reto de disipar bostezos, distracciones y resistencias; sin embargo, una vez superadas esas primeras aduanas he podido encontrar un latente interés y una adormilada preocupación por el futuro de su país, del gobierno y la política.

En la fuerza y frescura mental de las juventudes podemos encontrar ópticas diferentes y alternativas de solución a los problemas sociales que muchos no seríamos capaces de imaginar, pero lo cierto, y asumiendo la parte de responsabilidad que me corresponde, los partidos políticos hemos cometido el grave error de no tomar en serio a la juventud.

El voto de este sector social es visto como un gran botín electoral que necesariamente se debe conquistar, ya que es tan vasto, que puede definir por sí mismo todo un proceso electoral.

El problema es que, lejos de escuchar atentamente las necesidades y las preocupaciones de los jóvenes, darles un papel importante en las acciones y propuestas de campañas, nos hemos limitado a encargarles roles de poca monta. Salvo contadísimos casos, la juventud es utilizada como maquillaje, como el ornato imprescindible de cualquier campaña política. Fuera de ser utilizados como animadores, repartidores de volantes o de obsequios de campaña, la participación de los "chavos" es triste, limitada y, en ocasiones, ofensiva... Varias veces he escuchado las aterradoras confesiones de estos "chavos" en las que revelan que el gancho para ir a acompañar a tal o cual candidato es "un billete o unas chevas".

¿A que estamos acostumbrando a nuestra juventud? Existe casi naturalmente una resistencia en cada adolescente por todo aquello que tiene que ver con la autoridad, por supuesto que la desprestigiada política no es la excepción. Sin embargo y a diferencia de los que hemos vivido tres décadas o más, las preconcepciones aún no han domado su espíritu romántico e idealista. Estos jóvenes, moldeables, llenos de esperanzas e ilusiones, son precisamente los que pueden transformar la sociedad y el futuro del país. De ahí viene la enorme responsabilidad de no pervertir sus mentalidades e intenciones.

Cada vez que un joven aprende que la participación en política está condicionada a una remuneración económica, nuestro país está perdiendo a un idealista, a un ciudadano participativo y responsable. La perversión imperdonable de pretender comprar conciencias está condenando a nuestra juventud a la apatía y por lo tanto a la mediocridad ciudadana y a la inconformidad que nunca podrá encontrar satisfacción. Si nuestras juventudes llegan a su adultez con esa idiosincrasia nuestra patria sencillamente está condenada.

Soy consciente de que por desgracia no todos comparten esta angustiante inquietud, pero sé que en el fondo somos más los que deseamos ver crecer a las nuevas generaciones libres de las taras y atavismos. Los que compartimos este interés debemos comprometernos a hacer nuestro mejor esfuerzo por compartirles conciencia ciudadana a nuestros jóvenes, sólo basta ver en sus miradas a los hombres y mujeres que nos gustaría que gobernaran nuestro país en el futuro; sé que si somos atentos, percibiremos ese destello en cada adolescente que nos topemos en las calles.- Mérida, Yucatán.

ramvael@gmail.com

@ram_valdes

http://www.yucatan.com.mx/20111202/nota-9/206557-la-conciencia-ciudadana.htm

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