viernes, 17 de diciembre de 2010

Sobre nuestra tradición republicana y el federalismo.

Para nadie es un secreto que la Constitución de 1999 aún cuando nominalmente define nuestro Estado como Federal y Descentralizado, realmente al igual que la Constitución de 1961, lo que planteaba era un estado Federal que se expresaba a través de la autonomía del municipio, pero en un marco realmente centralista.

Jorge Sánchez Melián en su libro Estado Federal, Estado Comunal y Consejo Federal de Gobierno (P 25), hace un recuento de cómo ha sido el diseño de país que hemos tenido desde que nació la primera Constitución en 1811, al respecto nos recuerda que Venezuela fue el segundo país del mundo en adoptar el estado federal fundamentado en una concepción de la distribución territorial del poder entre las Provincias que conformaban el nuevo estado independiente.

Sánchez Melián agrupa los períodos de la siguiente manera: desde 1830 a 1864 tuvimos un estado unitario descentralizado; luego entre 1899 a 1945 y desde 1949 a 1958 tuvimos un estado centralista autoritario; entre 1945 a 1948 y desde 1958 a 1989 tuvimos un Estado centralista democrático. En conclusión hemos tenido 124 años de predominio de una visión centralizada del poder, con una historia escrita donde destaca el poder militar.

La descentralización realmente se ha vivido en los períodos 1864 a 1899 y 1990 a 2009, que en total suman sólo 44 años. Alfonzo Rivas Quintero, en su libro El Estado Estructura y Valor de sus Instituciones, (P. 271) destaca que la federación en Venezuela “surgió por razones circunstanciales, de conveniencia política e ideológica de quienes insurgieron contra el status imperante; pero carente de factores socio-políticos que pudieren haber impulsado una corriente lo suficientemente fuerte y justificable para el logro de un pacto entre provincias autónomas que ¨no existían en el país¨”. Rivas nos recuerda la frase de Antonio Leocadio Guzmán cuando dijo: No sé de donde han sacado que el pueblo de Venezuela le tenga amor a la federación, cuando no sabe ni lo que esta palabra significa…..esta palabra salió de mí, porque otros dijeron centralismo.

Esa expresión es la que mejor evidencia que nuestra federación no surge como un sentimiento compartido y menos de la base de un pueblo que entonces debatía su forma de organizarse, tan igual como hoy seguimos debatiendo esa misma forma de organizar nuestro Estado. La Federación lleva implícita la descentralización, pero la descentralización no garantiza la Federación, por ello al igual que muchos otros autores, es una redundancia que nuestra Constitución señale que somos un Estado Federal y Descentralizado.

Pero con todo y que es redundante, hoy vemos como en horas se logra armar toda una arquitectura legislativa que transforma al Estado sin reformar la Constitución, que da un matiz legal a una nueva estructura que no es fácil visualizarla, porque pensaron, subestimando al gobierno nuevamente, que eso no prosperaría porque luce inviable. Los hechos demuestran que tal vez no funcionará en la práctica pero legalmente hablando el gobierno ha logrado concretar la reforma constitucional presentada en el 2007, obviando el resultado del Referendo del 2D y sin entender que la descentralización planteada es simplemente una bandera política para lograr un fin ulterior.

El Consejo Federal de Gobierno, como está concebido en la Constitución era una esperanza para avanzar y profundizar en el proceso de descentralización vivido desde 1988, pero una década posterior a su creación constitucional, se logra dictar su Ley Orgánica con su respectivo reglamento y lejos de ser un factor impulsador de la Descentralización se convierte en un actor fundamental para fortalecer con recursos financieros el Estado Comunal y una descentralización que es diseñada como instrumento para expropiar el poder político del ciudadano soberano, para pasarlo al poder popular, al cual sólo pertenecen algunos ciudadanos, es decir sólo serán considerados comunidades organizadas las Comunas, los Consejos Comunales, las Organizaciones socioproductivas, los Consejos de Trabajadores, Pescadores, Mujeres y artesanos entre otras organizaciones.

Iniciamos un camino nada sencillo, muy ajustado a nuestra tradición republicana marcada por la lucha entre centralismo y federalismo; una tradición que siempre ha tenido la influencia militar en el destino del país. Es curioso pensar que luego de los 40 años de democracia, los civiles tuvimos que acudir a un militar para que asumiera las riendas del país, luego de haber fracasado la sociedad civil en promover los cambios que requería la democracia; más curioso resulta que si comparamos la reforma constitucional planteada en los años 90 y la aprobada en el 99 conseguiremos que son casi iguales, pero lo que no es justificable es que ahora se haya obviado a la sociedad civil, se haya desatendido el 2D de 2007 y que hoy a punto de iniciar el 2011 tengamos un nuevo diseño de Estado que no es el que se presentó en el referendo de 1999 y que contradice al resultado del referendo del 2007. ¿Estamos atrapados?.


Carlos Romero

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