lunes, 20 de septiembre de 2010

Un parlamento donde se aprenda y arguementen posiciones con lógica, sensatez y de manera pacìfica.

Marcos David Valverde, publica en Correo del Caroní, con fecha 20 de septiembre de 2010, una entrevista a Luisa Pernalete, coordinadora del área de Educación para la Paz y la Ciudadanía del Centro de Formación e Investigación “Padre Joaquín” de Fe y Alegría, la cual transcribo a continuación:

"En Venezuela, no tenemos conflicto armado, sino una guerra cotidiana, sin cuartel, sin enemigos identificados, totalmente asimétrica.

Esta 'guerra' generó 19.133 muertos en el 2009, según la encuesta del Instituto Nacional de Estadísticas". Las palabras de Luisa Pernalete coordinadora del área de Educación para la Paz y la Ciudadanía del centro de formación e investigación "Padre Joaquín", pudieran sonar con voz angustiosa debido a la contundencia del dato, pero la serenidad, una de sus características, se pone a prueba una vez más y no la deja mal: su discurso no admite a la zozobra.



No por eso Pernalete prescinde de información. Por el contrario, sobre la base de su trabajo ofrece cifras, visiones y opciones sobre la violencia en Venezuela, un ámbito que rescata por el hecho de conmemorarse hoy el Día Internacional de la Paz.



- ¿Cree que Venezuela desea la paz?

- Hay mucha gente que desea la paz, porque ven que esto no es bueno y nos está enfermando a todos. Hay gente que quiere renunciar a sus trabajos porque le tienen miedo a la violencia, y en la medida en que nos estamos haciendo concientes de que esto no es lo normal y que no se vive así, la gente comienza a decir: "yo quiero paz". Hay sectores que persiguen la confrontación, la pelea, tanto del oficialismo como de la oposición, que utilizan siempre ese tono. Entonces, una de las cosas que debemos decir los venezolanos de buena voluntad es decir que queremos la paz y promoverla con la resolución pacífica de conflicto.



- ¿Cuál considera que fue el período más pacífico en Venezuela?
- Así como se tiene que hablar de varios tipos de violencia, también tenemos que hablar de paces. Si tú me hablas de violencia intrafamiliar, tengo que decir que en las investigaciones chiquitas que voy haciendo, pegarle a los niños era una de las cosas más comunes de lo que pensaba. Cuando trabajo con señoras de 30 ó 40 años que me cuentan sus primeros años de vida, yo me quedo realmente asombrada, y parece que el maltrato infantil ha estado en nuestra historia común.



Por otro lado, si hablamos de una violencia delincuencial, uno ve un incremento muy fuerte que no tiene que ver con el incremento poblacional. Las tasas de violencia en Venezuela han subido grandemente, mientras que en otros países han ido reduciéndose. ¿Cuál es para mí el elemento que ha influido en el número de muertes violentas? Para mi es el número de armas. Violencia ha habido siempre y conflictos ha habido siempre y los seguirá habiendo: la diferencia es que antes ese pleito no terminaba con un muerto.



Yo trabajé hace 35 años en un barrio en el sur de Maracaibo, que se consideraba violento. Puedo decir que nunca vi un arma de fuego allí, y me quedaba en ese barrio hasta las 8:00 de la noche. Entonces, en los años de la democracia, con todas sus debilidades, tuvimos paz, no como nos está pasando ahora.



Más que nunca



- Venezuela entra en una semana agitada por las elecciones. ¿Cómo debería aplicar la palabra "paz" durante y después de ese proceso?

- Este es un buen momento para hacer uso de nuestra voluntad de paz. En el proceso electoral van a votar personas con diferentes opiniones. Estar en la fila, estar con el que piensa distinto implica el ir a hacerlo en paz. Por otra parte, creo que el parlamento debe ser un lugar para la paz y de solución pacífica de conflictos. Parlamento viene de "parlar", de "hablar", entonces es para que hablemos y nos entendamos hablando. La campaña de la Red Social de la Iglesia nos pega bien: "hablando se entiende la gente", y el parlamento se supone que es un espacio donde los diputados puedan discutir sobre el país, sobre las leyes y las situaciones por la vía pacífica, de modo tal que los parlamentarios deben aprender a argumentar de manera lógica y sensata, pacíficamente.



- ¿Cree que el Estado promueve la paz?
- El Estado tiene un doble discurso. Debiera promover la paz porque es su responsabilidad, pero no hay coherencia: por un lado, en la Constitución decimos que somos una nación amante de la paz, pero por otro lado, hay elementos incoherentes porque el discurso político es muy agresivo (...) el secretario general de la ONU (Organización de Naciones Unidas) señaló, en 2006, que "cada una de las muertes que se producen en un conflicto, son un fracaso que nos recuerda todo lo que aún queda por hacer". He pensado en esa frase y digo que si el año pasado hubo aquí 19 mil 133 muertes por violencia, entonces significa que tenemos 19 mil 133 fracasos, y 19 mil 133 razones para hacer.

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