domingo, 4 de julio de 2010

¿Qué celebramos el 5 de Julio?

Nuestra Declaración de Independencia es el resultado del Congreso de 1811, en el que se reunieron representantes de las Provincias Unidas de Caracas, Cumaná, Barinas, Margarita, Barcelona, Mérida y Trujillo, y en el cual se creó la Confederación americana de Venezuela.

Muchas Constituciones, más de 20, han pasado a lo largo de estos casi 200 años, y ahora que conmemoramos el 5 de julio de 1811, en el marco de un país que vive una profunda crisis social, económica y política, que además divide a la sociedad venezolana, es importante conocer el contenido de esa Acta que nos da vida como ciudadanos, porque a partir de allí iniciamos un largo camino, aún no concluido, por el diseño de un Estado independiente que tenga la capacidad de responder a las necesidades de los ciudadanos.

En el marco de la conmemoración del 5 de julio de 1811, consideré oportuno revisar el contenido de nuestra Declaración de Independencia para así recurrir al espíritu de los fundadores de nuestra República, tratando de no olvidar que la libertad, la dignidad y la ausencia de odios en quienes participaron en esta declaración, fueron tres elementos que entonces marcó la recuperación de nuestros derechos para lograr así la independencia.

El Congreso de 1811, expresión soberana de la recuperación de nuestros derechos.

El documento que declara la Independencia de Venezuela, señala expresamente que el Congreso se ha reunido fundamentándose en:

“La plena y absoluta posesión de nuestros derechos, que recobramos justa y legítimamente desde el 19 de abril de 1810, en consecuencia de la jornada de Bayona y la ocupación del trono español por la conquista y sucesión de otra nueva dinastía constituida sin nuestro consentimiento.”
Nuestra Declaración de Independencia expone las razones que permiten, que luego de más de tres siglos de dominación española, se logre la recuperación de los derechos y el libre ejercicio de la soberanía. Los Congresistas de 1811, querían que las razones que sirvieran para justificar ante el mundo su acción política de declarar la independencia absoluta de España, se centrara exclusivamente en los hechos “auténticos y notorios” que afectaban a la Corona Española en aquella época.

Los Congresistas de 1811, quienes en el documento expresamente señalaron que aspiraban actuar respondiendo a los mejores principios, dejaron muy claro en el Acta de Independencia que no querían que la misma fuera simplemente una exposición sobre los derechos que tenía un país conquistado en recuperar “su estado de propiedad e independencia.”

Igualmente los miembros del Congreso de 1811, no querían justificar la acción política de declarar la independencia en los hechos y situaciones que ocurrieron durante la dominación española hasta la fecha de 1811, tal es así que expresamente en el Acta señalaron que en su espíritu estaba la intención “generosa” de olvidar todo lo que ha sido el pasado histórico de la dominación española y pasar “un velo sobre los trescientos años de dominación española”.

Por lo tanto y como se evidencia del propio contenido de nuestra Declaración el fundamento o las razones esenciales de la decisión de Independencia recayeron esencialmente, como desearon declararlo al mundo los representantes provinciales reunidos en aquél Congreso de 1811, sobre “los hechos auténticos y notorios que han debido desprender y han desprendido de derecho a un mundo de otro, en el trastorno, desorden y conquista que tiene ya disuelta la nación española.”

Son 3 los elementos que motivaron la declaratoria de nuestra independencia:

Los miembros del Congreso de 1811 en la Declaración de Independencia, hacen evidente que la misma es el resultado de:

-Los hechos políticos que afectaron a la Corona Española en esa época.

-La representación que asumen en ese Congreso de la voluntad del pueblo de Venezuela.

-El deseo de vivir y morir libres. Al respecto los representantes provinciales, dejan constancia en el Acta que al declarar la Independencia imploran al Ser Supremo para que “sea el testigo de la justicia con la que actúan los representantes provinciales y de la rectitud de sus intenciones”, y por “sus divinos y celestiales auxilios, y ratificándole, en el momento en que nacemos a la dignidad, que su providencia nos restituye el deseo de vivir y morir libres, creyendo y defendiendo la santa, católica y apostólica religión de Jesucristo como el primero de nuestros deberes.”

Esos elementos hacen posible que el Congreso de 1811 acuerde:

-Que no se podía y no se debía conservar los lazos que nos ataban al gobierno de España y por ende a no depender de otra autoridad que la nuestra, con ello se buscaba “recuperar la dignidad natural.”

-Que se debía destruir todo pacto, convenio o asociación que no llenara los fines para que fueron instituidos los gobiernos.

En base a estos acuerdos los miembros del Congreso de 1811, estaban claros de las consecuencias que se generaba de esta acción política, al respecto el documento señala:

-La declaración de independencia “nos lleva a tomar entre las potencias de la tierra, el puesto igual que el Ser Supremo y la naturaleza nos asignan y a que nos llama la sucesión de los acontecimientos humanos y nuestro propio bien y utilidad.”

-Se entendía que esta decisión traería dificultades e impondría unas nuevas obligaciones por el hecho de asumir un nuevo rol en el orden político del mundo.

Ante todo eso, había una realidad como sociedad que había que reconocer y al respecto señala el documento que ” la influencia poderosa de las formas y habitudes a que hemos estado, a nuestro pesar, acostumbrados, también conocemos que la vergonzosa sumisión a ellas, cuando podemos sacudirlas, sería más ignominiosa para nosotros, y más funesta para nuestra posteridad, que nuestra larga y penosa servidumbre, y que es ya de nuestro indispensable deber proveer a nuestra conservación, seguridad y felicidad, variando esencialmente todas las formas de nuestra anterior constitución.”

Y en base a esa reflexión entonces concluyeron en declarar al mundo la absoluta independencia de la Corona de Española, y por lo tanto como “Estado libre e independiente tiene un pleno poder para darse la forma de gobierno que sea conforme a la voluntad general de sus pueblos, declarar la guerra, hacer la paz, formar alianzas, arreglar tratados de comercio, límites y navegación, hacer y ejecutar todos los demás actos que hacen y ejecutan las naciones libres e independientes. “

Agrega nuestra Declaración de Independencia que aquellos hombres que declararon la independencia no querían con ésta “establecer nuestra felicidad sobre la desgracia de nuestros semejantes, miramos y declaramos como amigos nuestros, compañeros de nuestra suerte, y partícipes de nuestra felicidad, a los que, unidos con nosotros por los vínculos de la sangre, la lengua y la religión, han sufrido los mismos males en el anterior orden; siempre que, reconociendo nuestra absoluta independencia de él y de toda otra dominación extraña, nos ayuden a sostenerla con su vida, su fortuna y su opinión, declarándolos y reconociéndolos (como a todas las demás naciones) en guerra enemigos, y en paz amigos, hermanos y compatriotas.”

Carlos Romero.

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