domingo, 4 de julio de 2010

¿Qué celebramos el 5 de julio? (II)

En el registro anterior traté de recoger la justificación que los miembros del Congreso de 1811 acordaron debía ser la más adecuada para anunciar al mundo la independencia absoluta de España. Ahora quiero enlistar y compartir las razones políticas que sufre la Corona Española y que conduce a la recuperación de la soberanía y del derecho del pueblo a declarar su independencia, los cuales son expuestos en el Acta de nuestra Independencia.

Nuestra Acta de Independencia recoge los hechos que ocurren en España y que influyen a declarar la independencia, ellos son:

-El desorden que tiene disuelta la nación española, y que como señala el documento “ha aumentado los males de la América, inutilizándole los recursos y reclamaciones, y autorizando la impunidad de los gobernantes de España para insultar y oprimir esta parte de la nación, dejándola sin el amparo y garantía de las leyes.”

- Los representantes reunidos en el Congreso de 1811, sostienen que “es contrario al orden, imposible al gobierno de España, y funesto a la América, el que, teniendo ésta un territorio infinitamente más extenso, y una población incomparablemente más numerosa, dependa y esté sujeta a un ángulo peninsular del continente europeo”.

-Toda esta situación que se ha originado con España tenían como antecedentes inmediatos y concretos las sesiones y abdicaciones de Bayona, las jornadas del Escorial y de Aranjuez, y las órdenes del lugarteniente duque de Berg, a la América, las cuales para los Constituyentes de 1811 “debieron poner en uso los derechos que hasta entonces habían sacrificado los americanos a la unidad e integridad de la nación española.”

-Igualmente en el escrito de la declaración se afirma que así como España pudo reconocer o no, los derechos de un rey que había apreciado más su existencia que la dignidad de la nación que gobernaba, América había vuelto a “existir de nuevo, desde que pudo y debió tomar a su cargo su suerte y conservación”.

Los Congresistas de 1811 reflexionan sobre la situación española:

Nuestra Acta de Independencia expresamente recoge las siguientes reflexiones sobre la situación política de España:

“Cuantos Borbones concurrieron a las inválidas estipulaciones de Bayona, abandonando el territorio español, contra la voluntad de los pueblos, faltaron, despreciaron y hollaron el deber sagrado que contrajeron con los españoles de ambos mundos, cuando, con su sangre y sus tesoros, los colocaron en el trono a despecho de la Casa de Austria; por esta conducta quedaron inhábiles e incapaces de gobernar a un pueblo libre, a quien entregaron como un rebaño de esclavos.”

Afirman los Congresistas de 1811 que la situación política española permitió que aquellos que como gobierno se abrogaron la representación nacional, aprovecharan las disposiciones de buena fe, la distancia, la opresión y la ignorancia de los americanos frente a la nueva dinastía, y así por la fuerza se impusieran en España y “contra sus mismos principios, sostuvieron entre nosotros la ilusión a favor de Fernando, para devorarnos y vejarnos impunemente cuando más nos prometían la libertad, la igualdad y la fraternidad, en discursos pomposos y frases estudiadas, para encubrir el lazo de una representación amañada, inútil y degradante.”

“Luego que se disolvieron, sustituyeron y destruyeron entre sí las varias formas de gobierno de España, y que la ley imperiosa de la necesidad dictó a Venezuela el conservarse a sí misma para ventilar y conservar los derechos de su rey y ofrecer un asilo a sus hermanos de Europa contra los males que les amenazaban, se desconoció toda su anterior conducta, se variaron los principios, y se llamó insurrección, perfidia e ingratitud, a lo mismo que sirvió de norma a los gobiernos de España, porque ya se les cerraba la puerta al monopolio de administración que querían perpetuar a nombre de un rey imaginario.”
Reacción de España a las acciones que en este lado del mundo se realizaron:

La respuesta de España a nuestra posición.

El Acta de la Declaración de Independencia deja constancia que en medio de toda esa situación Venezuela, "antes que nadie", había reconocido y había conservado “generosamente esta integridad -de la nación españoal- por no abandonar la causa de sus hermanos, mientras tuvo la menor apariencia de salvación.

Los representantes de las Provincias cuestionan expresamente la forma como España respondió ante nuestra posición, así se recoge de los siguientes párrafos del Acta de nuestra Independencia:

“A pesar de nuestras protestas, de nuestra moderación, de nuestra generosidad, y de la inviolabilidad de nuestros principios, contra la voluntad de nuestros hermanos de Europa, se nos declara en estado de rebelión, se nos bloquea, se nos hostiliza, se nos envían agentes a amotinarnos unos contra otros, y se procura desacreditarnos entre las naciones de Europa implorando sus auxilios para oprimirnos.

Sin hacer el menor aprecio de nuestras razones, sin presentarlas al imparcial juicio del mundo, y sin otros jueces que nuestros enemigos, se nos condena a una dolorosa incomunicación con nuestros hermanos; y para añadir el desprecio a la calumnia se nos nombran apoderados, contra nuestra expresa voluntad, para que en sus Cortes dispongan arbitrariamente de nuestros intereses bajo el influjo y la fuerza de nuestros enemigos.

Para sofocar y anonadar los efectos de nuestra representación, cuando se vieron obligados a concedérnosla, nos sometieron a una tarifa mezquina y diminuta y sujetaron a la voz pasiva de los ayuntamientos, degradados por el despotismo de los gobernadores, la forma de la elección; lo que era un insulto a nuestra sencillez y buena fe, más bien que una consideración a nuestra incontestable importancia política.

Sordos siempre a los gritos de nuestra justicia, han procurado los gobiernos de España desacreditar todos nuestros esfuerzos declarando criminales y sellando con la infamia, el cadalso y la confiscación, todas las tentativas que, en diversas épocas, han hecho algunos americanos para la felicidad de su país, como lo fue la que últimamente nos dictó la propia seguridad, para no ser envueltos en el desorden que presentíamos, y conducidos a la horrorosa suerte que vamos ya a apartar de nosotros para siempre; con esta atroz política, han logrado hacer a nuestros hermanos insensibles a nuestras desgracias, armarlos contra nosotros, borrar de ellos las dulces impresiones de la amistad y de la consanguinidad, y convertir en enemigos una parte de nuestra gran familia.

Cuando nosotros, fieles a nuestras promesas, sacrificábamos nuestra seguridad y dignidad civil por no abandonar los derechos que generosamente conservamos a Fernando de Borbón, hemos visto que a las relaciones de la fuerza que lo ligaban con el Emperador de los franceses ha añadido los vínculos de sangre y amistad, por lo que hasta los gobiernos de España han declarado ya su resolución de no reconocerlos sino condicionalmente.

En esta dolorosa alternativa hemos permanecido tres años en una indecisión y ambigüedad política, tan funesta y peligrosa, que ella sola bastaría a autorizar la resolución que la fe de nuestras promesas y los vínculos de la fraternidad nos habían hecho diferir; hasta que la necesidad nos ha obligado a ir más allá de lo que nos propusimos, impelidos por la conducta hostil y desnaturalizada de los gobiernos de España, que nos ha relevado del juramento condicional con que hemos sido llamados a la augusta representación que ejercemos.”

CONCLUSION

En conclusión, el contenido del Acta de Independencia, como bien lo expresaron los representantes provinciales reunidos en el Congreso de 1811, aspiraba comunicar al mundo las razones de la independencia, dejando de lado los hechos y acontecimientos del pasado histórico de dominación española y sin que esa Declaración luciera simplemente como un ejercicio soberano de los derechos de un pueblo para decidir su destino; por lo que acordaron, según se desprende del propio contenido del acta de la independencia, que se reflejara la situación de la Corona Española, y que el trato recibido por la Corona, sirviera de argumento principal para recuperar el derecho soberano a darnos nuestro propio gobierno y ser independientes, y es eso lo qeu se recoge en esta II parte.

El 5 de julio de 2010 ha llegado, y la conmemoración de esa reunión en la que nacemos como República, tiene como centro de su celebración la llegada de los restos simbólicos de Manuelita Sáenz, para ponerlos al lado del Libertador Simón Bolívar y el orador de órden se anuncia que sea en la Asamblea Nacional el Presidente de Ecuador, entonces como ciudadanos debemos preguntarnos ¿Qué relación guardan Bolívar y Manuelita Sáenz con el 5 de julio de 1811; e igual cuál es la relación de Ecuador con nuestra declaración de independencia?. ¿Cómo hemos celebrado en el pasado y en la actualidad el 5 de julio de 1811?

Carlos Romero.

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