miércoles, 21 de julio de 2010

Margarita López Maya, historiadora, candidata a diputada, comparte reflexiones sobre 26 de Septiembre.

Con fecha 21 de julio de 2010, el Correo del Caroní, publica una interesante entrevista a Margarita López Maya, Historiadora, profesora UCV e integrante del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales, quien además actualmente se ha convertido en candidata a diputada por el partido PPT por el circuito del Muincipio Libertador. El reportaje lo firma Marcos David Valverde.

Copio como está recogido en la entrevista las preguntas y sus interesantes reflexiones:

- ¿Qué tan garantizada estará la autonomía de la Asamblea Nacional después del 26 de septiembre?

- Todo eso dependerá de la relación de fuerzas. Creo que hay por parte de nosotros, los independientes, toda la intención de rescatar esa autonomía. Tengo entendido que el sector de la oposición también trabaja en aras de rescatar esa autonomía, pero nosotros vamos con toda esa intención.

- ¿No cree que el poder estadal se afianzará para impedir esa autonomía?

- Bueno, el Gobierno y el Partido Socialista Unido de Venezuela no creen en la autonomía del poder legislativo, y tendremos que ver cuál es el resultado: si ellos alcanzan una mayoría simple, habrá unas leyes que pasarán simplemente levantando la mano, como ha sido la tradición en este período, pero de todas maneras el cambio se va a dar porque la Asamblea va a ser más plural.

Creo que las cosas no son blancas o negras, y creo que es posible que la mayoría calificada no la obtenga el Gobierno, que los tres quintos tampoco, y que tendremos la posibilidad del debate más a profundidad y escuchar los intereses de todos los grupos políticos.

- ¿Qué la hace pensar que el oficialismo no tendrá la mayoría?

- No estoy diciendo quién va a ser mayoría, porque ahorita es que está comenzando la campaña. Lo que sí noto es que hay bastante descontento por la gestión de Gobierno de estos años, y la gente ha sido muy receptiva a la opción de abrir a la discusión, al debate y a la diversidad la Asamblea Nacional, así que eso nos hace pensar en que hay posibilidades de encontrarnos el 26 de septiembre con un resultado que favorezca la relación de fuerzas, y por ende hacerle recuperar al Poder Legislativo las funciones que le corresponden, y no simplemente levantar la mano y aprobar las decisiones del Ejecutivo.

Sólo cumplir órdenes

- En varias entrevistas ha hecho alusión a la necesidad de que los venezolanos se reconozcan en la diversidad. ¿Eso se logrará sólo con un equilibrio en la Asamblea?

- Lo que nosotros vamos a ver ahora será una diversidad. Creo que la Mesa de la Unidad Democrática y nosotros los independientes, vamos a llegar a la Asamblea, además del chavismo, que va a tener una importante representación allí. De ese modo, comenzaremos de nuevo a ver intereses, capacidades y posibilidades para recomponer políticas que se han distorsionado en estos años, debido a esa imposibilidad de tener una Asamblea que sirva de interlocutora con el Ejecutivo nacional.

Si la Asamblea actual no es interlocutora, ¿qué es?

- La Asamblea Nacional en este momento recibe las directrices del Ejecutivo. Puede haber excepciones con ciertas leyes positivas, pero en general hemos llegado a casos bastante grotescos, de seguir y adelantarse a los caprichos del Presidente, y eso es algo que debemos empezar a desmantelar.

- No utiliza el verbo desmontar, sino uno más contundente: desmantelar. ¿La contundencia es tan necesaria, tan urgente?

- Sí, yo sí creo. Estamos en una situación de profunda recesión y desajuste económico, y necesitamos un modelo económico viable porque hasta el precio del petróleo se ha mostrado insuficiente, y la calidad de vida los venezolanos se ha deteriorado tremendamente, así que necesitamos una discusión hacia el futuro, y un modelo más allá del rentista petrolero que se ha exacerbado durante el gobierno del presidente Chávez.

He argumentado con mucha fuerza que el modelo del socialismo del siglo XXI no es el modelo de la Constitución (de 1999) y tenemos que mejorar allí algunas cosas para que sea realmente participativo y de justicia social, porque ese socialismo implica una subordinación de los poderes públicos al presidente, con un Estado personalizado y polarizado.

Adolescente imperecedero
- Un concepto al que recurre siempre es madurez política. ¿Cómo lo define usted?

- Mira, como madurez política entiendo el hecho de desechar la inmediatez. Lo primero que se viene a la cabeza (sobre Venezuela) es un adolescente que siempre está apurado, que cree que el mundo se va a acabar mañana y que hay que ir rapidísimo. Tenemos que dejar el inmediatismo, porque por eso es que estamos como estamos. También tenemos que darle pie a los procesos, entender que estamos en una situación mala, con más dificultades para incorporarnos al siglo XXI, que el presidente Chávez ha concentrado una gran cantidad de poder y ha sometido al resto de los poderes públicos, además de destruir instituciones y arrogarse potestades que no le corresponden, con una personalización del pueblo. Todas estas cosas no se van a solucionar de un día para otro, porque el país necesita reconstruir su tejido social.

- ¿Y qué se necesita para alcanzar esa madurez?

- El primer paso es una Asamblea Nacional en la que estemos todos, en donde estemos los que creamos que no todos los procesos son desechables, y que hay cosas que resguardar, como la politización de la sociedad venezolana. El país ha reflexionado, ha hecho una síntesis de lo bueno de esto y de lo malo de aquello, y haciendo una síntesis, debemos comenzar a construir un país no polarizado, sino tomando de uno y de otro.

Fuente:
http://www.correodelcaroni.com/content/view/157873/1/

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