lunes, 14 de diciembre de 2009

Herman Escarrá advierte sobre un eventual escenario de reforma constitucional. Otra más!

Con fecha 14 de diciembre el diario Zuliano El REGIONAL, destaca que el constitucionalista Hermán Escarrá, a quien se le atribuye haber redactado más del 40 por ciento de los artículos del texto bolivariano, alertó que Chávez está planeando convocar una nueva Constituyente para introducir nuevas reformas.

"Ahora tenemos una Constitución distinta a la de 1999. Para empezar en ningún lado habla de socialismo", dijo al referirse a la "reforma" introducida mediante leyes aprobada por el Congreso.

Fuente: http://www.elregionaldelzulia.com/noticias/default.asp?ID=1214

El periodista Roberto Giusti, entrevistó a Herman Escarrá en El Universal el día 13 de diciembre y se transcribe parte de esa entrevista, por su importancia en el tema de un eventual escenario de reforma constitucional, vía Asamblea Constituyente:

Roberto Giusti: La presidenta del TSJ ha advertido que la división de poderes afecta la estabilidad del Estado.

Escarrá:-Según ella, debe modificarse la Constitución para que no haya división de poderes porque eso debilita al Estado, lo cual demuestra un desconocimiento de las normas constitucionales. La Constitución del 61 establece que el Poder Público Nacional se desenvuelve en tres ramas: Legislativa, Ejecutiva y Judicial. También señala que los órganos de las tres ramas pueden colaborar entre sí a los fines del Estado. Así entendió el constituyente del 61 la división, autonomía e independencia de poderes.

Roberto Giusti: ¿Hay otra forma de entenderlo?

Escarrá: -No, y esto se repite en la Constitución de 1999. Nosotros copiamos, casi textualmente, el principio de la Constitución del 61 agregando los poderes ciudadano y electoral. Esa es la concepción moderna del Derecho Constitucional Democrático.

Roberto Giuisti: -Según el Presidente la declaración de la magistrada fue tergiversada porque una cosa es autonomía de poderes y otra división, y todo lo que divide debilita.

Escarrá:-Los significados constitucionales orientan hacia el principio del balance del poder a través de un sistema de control. Si bien en los sistemas presidencialistas el Poder Ejecutivo tiene muchas competencias (jefe de Gobierno, de Estado, de la Administración Pública, comandante de las FAN, potestades legislativas habilitantes, supremo director de la Política Exterior), también lo es que hay atribuciones propias del Poder Legislativo que se corresponden con reserva legal, como es la materia de garantías, de derechos humanos, de organización de las leyes y el sistema de control ( que no se ejerce) del Gobierno. Finalmente está el Poder Judicial, cuya función es resolver diferencias entre particulares y entre estos y el Estado. Allí no debe intervenir sino lo que un viejo profesor, el padre Olaso, llamaba "la luz de la razón natural".

Roberto Giusti: -Todos esos conceptos sobre la división de poderes, el llamado constitucionalismo popular o la tesis según la cual la Constitución "es perfectamente modificable", no obedece a la necesidad de convertir en ley lo que hasta ahora han sido hechos violatorios de la Constitución?

Escarrá:-La Constitución tiene un preámbulo, 350 normas distribuidas en 9 títulos, una disposición derogatoria, 18 transitorias y una final, pero en ninguna de esas normas se habla de socialismo, de consejos comunales militarizados o de revolución bolivariana. Pero por la vía habilitante el Presidente inició un proceso de golpes de Estado incruentos contra la Constitución para imponerla "la otra Constitución" (dicen ellos), de facto, no legítima, que apunta a la sustitución de la propiedad privada, a las acciones tumultuarias que permanentemente observamos y los atentados contra la libertad de expresión.

Roberto Guisti: -Es decir, apunta a una nueva Constitución.

Escarrá:-La intención es sustituir la Constitución de 1999 porque con todas sus fallas (yo salvé mi voto en 145 oportunidades) es sustancialmente democrática, avanzada en materia de Derechos Humanos, y aunque no resolvió el problema de la exacerbación de competencias presidenciales, sí colocó una serie de normas y de limitaciones que el Presidente quiere eliminar. Él camina hacia la sustitución final del texto constitucional luego de varios intentos fallidos; de allí las propuestas dirigidas hacia una fórmulas constituyente para apartar el texto de 1999 e imponer una Constitución inspirada en el sistema cubano.

Roberto Giusti:-¿Sería esa la legalización de las arbitrariedades que se cometen o irían más allá?

Escarrá:-Ellos piensan ir más allá. A mí me preocupa que hayamos olvidado la verdadera propuesta, la que hicieron en 2007 y luego recogieron los parlamentarios por instrucciones del Presidente, quien la presentó en la Asamblea Nacional. Allí desaparecen la libertad de trabajo, la educación privada y la protección directa de los niños pasa al Estado. Igualmente se establece un control tumultuario de toda la sociedad, en cada esquina y cada cuadra. Ellos crearon en el TSJ una red de constitucionalistas para el socialismo y la revolución. Esos serán los elementos de vanguardia en un debate que, estoy seguro, el Presidente planteará para este mes y el próximo enero, porque le dio resultado con la propuesta de enmienda constitucional.

Roberto Giusti:-Según eso no habría elecciones parlamentarias.

Escarrá:
-Creo que ellos van a evitar esa derrota porque la Asamblea Nacional tiene potestad revocatoria, puede enjuiciar y sustituir al Presidente, declarar el abandono constitucional del cargo o declarar su incapacidad mental para ejercer el cargo. Una de las primeras funciones de los parlamentarios no es la de la convivencia, sino el desmontaje del régimen establecido a través de todo tipo de leyes.

Roberto Giusti:-Si el chavismo es derrotado en unas parlamentarias, ¿por qué ganaría una constituyente?

Escarrá:-Porque esta última está despartidizada en su concepto. Ellos tienen una organización que va desde los consejos comunales, los batallones, las milicias, que les permite producir una cierta movilización aun siendo minoría. Del lado nuestro hay más dispersión, menos organización y por ser demócratas tenemos una pluralidad de discursos y cuesta la unidad en el mensaje. Ahora se hace un esfuerzo encomiable en la Mesa de la Democrática, y ojalá eso se profundice en atención, más que a la cosa burocrática, a la visión que tenemos para la sustitución del régimen.

Roberto Giusti:-¿Frente a esa tentativa, ¿qué pueden hacer los hombres del Derecho? ¿no llegó la hora final de los abogados?

Escarrá:-Creo que sí. Llegó el momento de definirse y de testimoniar. Si bien es cierto que se debe agotar el camino pacífico, democrático y constitucional, eso tampoco nos debe llevar a obviar otras alternativas. El presidente Obama dijo que no le gustaban las guerras, pero advirtió que a veces son necesarias.

Roberto Giusti:-Para que haya guerra son necesarios dos ejércitos y aquí hay uno solo.

Escarrá:
-Rómulo Betancourt dijo que no debemos pensar más en militares o en salidas armadas, para agregar luego que algunos militares se esconden, otros están dominados por el régimen y quienes pudieran estar con nosotros no tienen mando. Acotaba finalmente que debemos colocarnos al lado de la protesta popular y hacerla crecer hasta que las bayonetas deban rendirse y ya no puedan más. Ese mensaje está vigente; debemos articularnos para una protesta con contenido y expresión pedagógica de lo que está ocurriendo. De lo contrario todo esos vacíos los llena el Presidente.

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